LÍNEA DIRECTA
Los glaciares
Miosotis Guerrero, de Villa Pantoja, desea saber cómo se forman los glaciares. Respuesta: Son las grandes masas de hielo que cubren los polos del planeta y las zonas altas de grandes cadenas montañosas del mundo. Los glaciares son los restos de la gran cobertura de hielo que se extendió sobre una buena parte de las latitudes altas de la Tierra durante las últimas glaciaciones del Cuaternario. Tienen una gran importancia como agentes erosivos de primer orden y constituyen una gran reserva de agua dulce del planeta. Los glaciares se forman al acumularse la nieve caída en los fondos y laderas de los valles, en zonas de alta montaña. Los espesores pueden alcanzar grandes proporciones, si la nieve perdida en los deshielos es inferior a la que se acumula durante las nevadas. Su masa compacta se produce porque cada nevada comprime las nieves caídas con anterioridad. Si el calor no logra fusionar el hielo, va aumentando de grosor y comienza a desplazarse hacia el fondo del valle. Cuando un glaciar cubre mesetas e islas de latitudes altas se le denomina casquete polar. De estos casquetes polares suelen nacer glaciares alpinos, que descienden por los valles llegando incluso a alcanzar el mar. Cuando el glaciar es tan extenso y antiguo que cubre la superficie de un continente, se le denomina capa de hielo continental. Suelen fluir lentamente hacia el exterior y alcanzar los océanos, donde se fragmentan en diversos tamaños durante el verano formando los icebergs. Normalmente, el término casquete polar se utiliza para describir las masas de hielo que cubren la Antártida y Groenlandia, así como aquellas que cubrieron la mayor parte del hemisferio norte durante la edad de hielo del pleistoceno, en el período Cuaternario. Un gran manto glaciar, de más de 1,8 millones de km2 de superficie y que supera los 2.700 m de grosor máximo, cubre casi toda la superficie de Groenlandia. La roca sólo aflora cerca de la costa, donde el glaciar se fragmenta en lenguas de hielo que recuerdan a los glaciares de valle. Desde el lugar donde estas lenguas alcanzan el mar, se desgajan pedazos de hielo de diversos tamaños durante el verano y forman icebergs. Un tipo de glaciar parecido cubre toda la Antártida, con una superficie de 13 millones de kilómetros cuadrados.

