El simbolismo en “Cucú”
“¿Es el ave que alimenta a la cría de otra, estúpida o simplemente quiere ignorar su procedencia?”
Esta es, quizás con algunas palabras inexactas en relación a la cita directa, la pregunta que se repite a lo largo de la película. Una pregunta que no es respondida plenamente sino hasta el final.
El oficio de un cineasta es más complejo de lo que parece a simple vista. No solo debe mostrar una historia coherente y entretenida, sino que debe contar con los mecanismos por los que estimular el apetito intelectual del espectador a base de una estructura semiótica, pistas y signos, que lo guíen dentro de la narrativa.
Cucú es una película que triunfa dentro de su sencillez. La grandeza se encuentra en los pequeños detalles, en las expresiones sutiles, en las decisiones acertadas.
El símbolo más importante de la película es aquel que lleva en el nombre. El “cucú” es un ave que sobrevive a base de invadir con sus crías los nidos de otras aves para que estas cuiden a su descendencia, en lugar de hacerse cargo. El cucú deja uno de sus huevos en un nido ajeno y, pensando que se trata de uno de los suyos, el ave dueña cuida del pichón que sale del cascarón ajeno.
En este filme, Verónica y Benjamín, una pareja que enfrenta dificultades dentro de su relación, se retiran a la montaña para renovarse y reencontrarse, pero su dinámica es interrumpida por Victor, un antiguo amor de Verónica que logra reconquistarla.
Aquí el Cucú es utilizado como un símbolo recurrente que entrelaza el inicio con el final. Al principio es claro entre Víctor, Verónica y Benjamín quién sería el intruso.
También los nombres de los protagonistas nos ofrecen una pista al destino de los mimsos. A pesar de que la “B” y la “V” emitan casi el mismo sonido, son distintas en forma y función. Y lo que actúa para diferenciarlos de forma simbólica, se transforma en la puesta en escena en la complicidad y traición de estos personajes. Benjamin es el esposo de Verónica, pero quien ella desea es a Victor.
¿Y qué papel juega Benjamín en todo esto? ¿Quién es él, finalmente? No es un ave estúpida, Benjamín es un sádico. Tras darse cuenta de la infidelidad de su esposa, finge su ignorancia y asesina a Victor para después abusar de Verónica. Vuelven a su casa y descubren que ella está embarazada luego de años de que la pareja tratara sin éxito tener un bebé. Benjamín, satisfecho, decide ignorar su procedencia.

