Pensando

¡Basta ya!

La historia reciente de la sociedad dominicana ha estado matizada por el incumplimiento de las promesas que ciertos líderes políticos han ofertado de manera proselitista, pero incumplidas en el ejercicio del deber que devuelva la esperanza a todo un pueblo. 

En los contratos de nuestros recursos naturales, base de nuestra progresiva calidad de vida, la administración del erario público ha estado en connivencia con una justicia que en su ejercicio no ha transparentado el derecho de todos, manifestando el crecimiento de la inseguridad ciudadana que registra más de dos mil desaparecidos desde el año 2023, sin dar soluciones que nos brinden la paz social que debimos encontrar en el sistema democrático. 

Hoy la voz de todo un pueblo se expresa con un sentimiento nacionalista frente a la conspiración en contra de la identidad nacional, de ahí el clamor cívico y determinante del pedido que una vez un ciudadano ejemplar quiso imponer y encontró en ciertos grupos incontrolables, la decadencia de vivir en un sistema sin consecuencias que afecta a los hogares dominicanos, que reclaman con ese mismo grito, ¡BASTA YA!. 

Da pena que individuos que fueron a la universidad a recoger el intelecto necesario para gobernar, hayan defraudado el respeto a la propiedad física y moral que significa, como bien lo planteo el prócer mexicano Benito Juárez, “el respeto al derecho ajeno es la paz”. 

Solo el contubernio en la repartición de la impunidad nos hace pensar de manera descarnada, que la conspiración debe enfrentarse y la transformación en el respeto al patrimonio de la nación, no puede esperar más. ¡Basta Ya!.