UN MOMENTO
Los jóvenes, esperanza y desafío del presente nacional
Los jóvenes siguen siendo la esperanza viva del hoy y el mañana de la patria, especialmente en la realidad que atraviesa nuestro país.
En medio de la desconfianza en las instituciones y las limitadas oportunidades, la juventud no puede ser abandonada ni reducida a estadísticas.
Muchos jóvenes luchan por formarse, por trabajar y por no caer en caminos que destruyen su futuro. Por eso, apoyar sus sueños es una urgencia nacional. Se necesita una educación de calidad, empleos y políticas que los incluyan y los protejan.
Pero también se requiere cercanía humana, orientación y testimonio. Acompañemos sus pasos como lo hizo San Juan Bosco, con presencia, con amor y con fe en su capacidad de transformar para bien la sociedad.
Apostar por los jóvenes es salvar la patria desde hoy. Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.

