TENDENCIAS
La estética del video
En un principio era el dibujo, la pintura, la música. Luego vinieron otras formas de expresión para que los artistas pudieran comunicar su ideas: el video. Y a esta manifestación audivisual se le llamó videoarte, no porque sus realizadores pertenecieran al gremio artístico, sino porque el planteamiento estético a través de las imágenes distaba mucho de aquel abordado en los cortometrajes; no se creó con intereses comerciales, aunque se venda, y las imágenes no son empleadas necesariamente con un fin narrativo, sino para plantear conceptos muy abstractos.No se trataba de contar algo, ni de entretener, sino de hacer pensar. El videoarte surgió entre 1960 y 1970, de la mano de artistas con una vinculación estrecha a la fotografía, el dibujo, la música y la electrónica, siendo su principal exponente el coreano Nam June Paik.En el videoarte, un objeto planteado evoluciona frente al espectador. Su dinámica visual desvirtúa lo conocido, lo llamado objetivo, hasta hacer de ello una realidad subjetiva, rica en simbolismos e interpretaciones. “Es como pintar un cuadro, como hacer un dibujo, sólo que a través de la técnica del video”, explica el videoartista dominicano Pascal Meccariello.Los artistas que utilizan el video como soporte para sus ideas dejan traslucir tras las imágenes referentes políticos y sociales. Es su mirada contra la mirada del espectador, en una puesta en escena de imágenes en movimiento que no se rigen por guión alguno, sino más bien por una intuición. Muchas veces estos videos acompañan a otras disciplinas artísticas como esculturas y pinturas, así como también suelen anteceder a la puesta en escena de algún performance. Así, se constituyen en videoinstalaciones. “Esto depende del artista, que a veces, para que se entienda lo que quiere expersar, requiere que se acompañe de otras disciplinas”, expresa Meccariello. Para los cultores de este concepto existe el temor de que la convergencia de medios, la multimedia, pueda hacer desaparecer esta manifestación artística.

