EDITORIAL
¡Denunciemos a los ruidosos!
Ya que las leyes no se cumplen, habrá que apelar a otros métodos para lograr la reducción de los ruidos crónicos en nuestra capital y otras ciudades.
Hay opciones, como las demostraciones ciudadanas, para concientizar a la población sobre los terribles daños que produce la contaminación sónica.
Hay que luchar, en primera instancia, para que los ciudadanos respeten las reglas de la convivencia y la tranquilidad.
Y en segundo lugar para que las autoridades sean más eficientes haciendo cumplir las normas antirruidos.
Si esas fórmulas no funcionan, pues habrá que ir al método más eficaz y directo: a la denuncia pública de los ruidosos y bullosos.
Así hicieron los limeños una vez, y lograron, tras una sistemática campaña, que las calles de la capital del Perú estuvieran libres de basura.
Los capitalinos de Lima se unieron en una vigilancia 24-7 para identificar a personas que depositaban basuras o lanzaban desperdicios a las vías desde sus vehículos.
Una intensa campaña educativa por medios de comunicación en favor de la limpieza resultó exitosa. Hoy Lima es una ciudad limpia.
Solo avergonzando e identificando pública y responsablemente a los que violan leyes en perjuicio de la seguridad ciudadana es posible aminorar esta grave contaminación sónica.
Este método ha demostrado ser más efectivo que la sanción económica o punitiva que indican las actuales leyes.
En paralelo, hay que llevar el debate de este asunto a las juntas de vecinos y los colegios.
Tenemos que empoderar a los ciudadanos para que decidan por sí mismos que el ruido no es inevitable.
Que decidan no ser parte del problema. Que en las casas mantengan bajo el volumen de sus radios o bocinas.
Que en las calles no respondan bocina con bocina y que en los negocios y colmadones respeten el horario y el entorno, para ir creando así una sociedad más libre de esa contaminación ambiental que hoy nos afecta.
La demostración pacífica de mañana contra los ruidos, en el Parque Independencia, debe convertirse en una clarinada fuerte contra el ruido.

