EDITORIAL

Motos sin frenos

No basta con que la ciudadanía repudie, desde la impotencia y el hartazgo, los desmanes de tantos motoristas que circulan como si la ley fuera un adorno.

El malestar está más que justificado. Ellos circulan invadiendo aceras, violando semáforos en rojo y, lo peor, metiéndose en calles en contravía.

Aparte de eso son agentes de ruido, desorden y causantes de una sangría diaria de accidentes, lesiones y muertes.

Hace falta un programa serio, sostenido y a escala nacional de educación, formación y regularización del motociclista como actor central del sistema de movilidad.

Porque dar una licencia sin enseñar las reglas básicas de convivencia vial es como entregar un arma sin manual de instrucciones.

Las motocicletas son, en muchos casos, una herramienta legítima de trabajo. Motoconchos, repartidores, mensajeros, trabajadores de plataformas.

Miles de dominicanos dependen de ellas para llevar el pan a la mesa. Pero ese derecho no puede convertirse en patente de corso para violar impunemente las normas.

Nadie está por encima de la ley, ni siquiera sobre dos ruedas.

Lo que ha faltado, y sigue faltando, es un proceso de concienciación profundo, acompañado de formación práctica y continua.

Por eso merece destacarse la iniciativa que acaba de nacer: la Mesa de Acción Nacional con Motociclistas (Manamoto), impulsada por la Fundación Movido y Motores del Sur.

Esta alianza propone nada menos que capacitar y certificar a más de 2,200 motoristas en todo el país a través de cursos de cuatro meses, impartidos en recintos universitarios y municipales.

Un esfuerzo nacional que, por primera vez, sienta a los motoristas a dialogar, proponer soluciones y comprometerse.

Listín Diario se pone del lado de este esfuerzo. No como espectador, sino como promotor activo.

Porque entiende que es la única forma para dejar de sumar muertes en las vías y empezar a sumar conciencia.

Tags relacionados