EDITORIAL

Un jalón de orejas para salvar el canal Marcos A. Cabral

No se concibe que, para enfrentar una amenaza real contra la salud humana, haya que dar tantas vueltas en busca de una solución.

Ese es el caso del vertido de basura a lo largo de un amplio tramo del canal Marcos A. Cabral, en Baní: una grave anomalía que Listín Diario ha venido exponiendo desde hace más de dos años.

A raíz de los primeros reportajes sobre la escandalosa acumulación de desechos en los laterales del canal, se anunciaron medidas para retirarlos y crear un vertedero alejado.

Pero el problema persiste. Parte de los residuos, incluidos restos de animales muertos, caen al agua y la contaminan. Y la constante humareda producto de la quema de esas basuras sigue esparciéndose en la atmósfera, afectando a las comunidades cercanas.

Todo evidencia que, por razones burocráticas o por real desinterés, los organismos responsables de la calidad del agua y del ambiente no han dado a este caso la prioridad que amerita.

Las autoridades locales, más responsables aún de las consecuencias de este foco de contaminación, tampoco han estado a la altura de una solución definitiva.

Por lo visto, habrá que apelar directamente al presidente Abinader para que ordene el rescate inmediato del canal Marcos A. Cabral.

Un jalón de orejas no caería mal ante tanta lentitud o dejadez para cerrar este bochornoso capítulo, degradante para los miles de ciudadanos que lo padecen día a día.

Confiamos en que, con este llamado al primer mandatario de la Nación, el gobierno comience a actuar desde ya en favor de Baní.

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