AGUAS FRESCAS

El potencial que llevas dentro

Ven Aquilón y sopla sobre mi huerto y que se desprenda de mi aroma. Cantares 4:16

Esta expresión suena extraña, ya que Aquilón y Austro son nombres de significado poco conocidos. En ambos casos, son vientos tempestuosos, Aquilón del norte y Austro del sur… Cuando de viento fuerte se trata, lo que importa es la intensidad y la velocidad que llevan cuando impactan el punto pautado. La persona que expresa esa petición, estaba atravesando una temporada particular en su vida, pues, a quien amaba, estaba ausente. Su soledad era mitigada con un tarea dura y responsable, atender su huerto. Allí tenía diversas plantaciones, diferentes especies sembradas, pero al parecer, sin producción… Quizás eso se parezca a tu vida, con un gran potencial, pero improductiva; con gran inteligencia, pero sin sacarle provecho. Claro, esto no quiere decir que no habrá resultados, lo que significa es que aún no se ha manifestado. ¿Qué tiene que ocurrir en ti para que se ponga en evidencia el propósito por el cual estás en la tierra? Pueden ser muchas cosas, pero yo quiero poner énfasis especial en algo que puede ayudarte. Quiero decirte que los que te rodean desconocen quién eres tú, porque has creído que eres común, porque naciste y te desarrollaste igual que todos. Como usualmente ocurre, has tenido que lidiar con tus fantasmas internos y has tenido voces de autoridad que te aseguran que no llegarás lejos, que no serás más de lo que hasta ahora eres. No culpo a tus padres por no enterarse a tiempo del potencial que llevas dentro, no culpo a tu pareja por no fijarse a quien tiene en casa, no se han dado cuenta que tú no eres cualquier persona, que Dios te hizo singular y, al igual que el huerto de la persona de quien hablo, hay en ti la equivalencia de la canela, el calamo, el nardo, de la mirra todas plantaciones destinadas a la extracción de fragancia… Cuando transcurría tu vida de forma natural no identificaron que había un gran líder, inclusive tu tienes hijos, parientes o amigos, que poseen una fuerza que los capacita para hacer proezas, pero ¿Qué ocurre? ¿Por qué aún no ha salido a luz ese poderío? Es que aún no ha soplado el viento… La señora de quien les hablo lo notó, su huerto estaba preparado, ella misma lo arregló, estaba quemada por el sol a causa del tiempo que le dedicó, inclusive a huertos ajenos ayudando a otros a arreglar, pero un día comprendió que tenía que soplar el viento… Expresó a gran voz, casi como llamado desesperante, ¡vientos del norte y vientos del sur soplen sobre mi huerto! ¿Por qué del Norte y del Sur? Porque el Norte y el Sur de contraponen geográficamente, esto permitía que soplaran vientos contrarios, con corrientes frías y calientes porque de lo que se trataba era de que le imprimieran bravura a la plantación. Mientras más vientos azotaran el huerto se pondría de manifiesto la fragancia que contenían las plantas. No te sientas mal porque nadie te nota, te abandona a la tristeza porque no eres tomado en cuenta, porque llevas mucho tiempo y no hay promoción en el trabajo, porque nadie te distingue ni te honra… lo que pasa es que aún no ha soplado el viento, y los vientos son sinónimo de situaciones que vendrán a tu vida, cuando sople el viento sobre ti, todos mirarán sorprendidos, algunos abrirán los ojos, otros moverán la cabeza, algunos se llevarán las manos al rostro, pero habrá reacción, porque no se esperaban este resultado, porque vieron el viento del norte acercase y dijeron para sí, el frió lo congelará, pero estás de pie; vieron el viento del sur llegar con sus corrientes calientes y creyeron que te quemarías, pero estás de pie… las llamas no te destruyeron, el frío no quebró tu piel, esta bendita contrariedad vino sólo a exponer la evidencia de lo que tú llevas dentro. ¿Qué está ocurriendo ahora? ¿Qué te hace suponer que vas a explotar? ¿Qué comprime tu corazón y nubla tus sentidos haciéndote creer que la inutilidad es parte de ser? Rechaza eso, cree a lo que dijo Dios, Él te trajo con un propósito, vas a perfumar a los que están cerca y a los que están lejos… Créeme, que aún los que te han tratado mal, los que te han ignorado lo hicieron porque desconocían quién eres, no sabían que llevabas esa fragancia por dentro, ¡ay, pero deja que sople el viento!, ya verán de que se trataba, todos regresarán, querrán estar cerca de ti, porque cuando el viento sople se desprenderá perfume, rica y agradable fragancia que cambiará el ambiente, que trasformará corazones, que alegrará al amargado, que suavizará la llaga del que está herido y que pondrá de manifiesto que siempre ocurrirá en tu vida lo que salió de la boca de Dios… Sí, que sople el viento, que siga azotando mi huerto, vientos del sur y del norte vengan y que todos se enteren que mi huerto contiene dulce aroma…

Tags relacionados