EMTREVISTA
María Elena Aybar Betances
“No necesitamos más leyes nuevas, ni modificaciones, lo que realmente necesitamos es saber aplicar las que tenemos…”
Sus allegados y seres queridos la definen como una profesional a carta cabal, madre abnegada y esposa excelente. En el caso nuestro, visualizamos a un ser humano especial. Fuimos recibidos en su acogedora morada, donde Luchy, una pintoresca y simpática joven, se esmeró en atender nuestras necesidades. María Elena nos comentó que desde que tiene uso de razón quiso ser abogada. “Siempre estaba defendiendo a la gente, opinando sobre lo que estaba bien o lo que estaba mal. Eso me llevó a convertirme en una abogada litigante, lo mío es ir a estrados”. Señala que tuvo una especialización que, al año de haber iniciado la carrera, le ayudó a entrar a una firma de abogado que era sólo corporativa. Allí se empapó de todo lo relacionado con las compañías y el derecho empresarial. Poco tiempo después entró al departamento de litigios de una de las mejores firmas de la capital: Russin, Vecchi & Heredia Bonetti, con quienes laboró durante 10 años en el área de litigios, acumulando grandes experiencias. “El litigante tiene la ventaja de que al analizar un caso te puedes encontrar violaciones de tipo contractual como extracontractuales, como también con repercusiones de índole penal, y a la vez evaluar la responsabilidad civil como la penal, etc., y eso te obliga a saber de todo un poco”. - Nos comentaste que durante 10 años trabajaste en Santo Domingo, ¿cómo llegas a la región Este?- Vine hace cuatro años y me integré al bufete de mi esposo, el doctor Rafael Barón Duluc Rijo, que para ese entonces era Duluc & Corporán. Él ponía su experiencia de cinco años como Juez de Paz, mientras que el licenciado José Raúl Corporán Chevalier, se amparaba en su experiencia de diez años como Juez Penal. Al integrarme a la firma le cambiamos el nombre a Duluc-Aybar & Corporán, con oficinas en el municipio de Higüey y en Bávaro. - ¿Dónde te formaste como profesional?- En la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), en Santo Domingo. Luego de cuatro años de estudios, hice dos años de maestría en Derecho Empresarial y Legislación Económica. Desde el comienzo me he mantenido haciendo cursos de especialización. - ¿Como cuáles?- Fui a la Universidad de Salamanca (España), en diferentes años, e hice un curso de Especialización de Contratos y otro de Derecho de Daños. Luego hice otra maestría de Derecho Privado Francés Europeo e Internacional, con la Universidad Panthéon-Assas II (París), que tenía una convalidación aquí con UNAPEC. Los profesores venían desde Francia a darnos las materias en francés. También realicé otros cursos de Negociación y Litigación en Los Ángeles (California) y un curso de Derecho Americano e Inglés Legal, en Washington DC. - ¿Cuánto idiomas dominas?- Hablo francés e inglés, y por supuesto, español. - ¿Cómo logras la Transición de la abogada a la madre y esposa hogareña?- Hay que saber equilibrar. En mi rol de madre me olvido del derecho. No te voy a negar que el temperamento que uno tiene que llevar a los tribunales algunas veces lo trae a la casa, pero siempre trato de equilibrarlo y balancearlo. - He notado que cuando los abogados suben al estrados son como gallitos, con el pico afilado y el pecho erguido…- Es porque vamos preparados, ya sabemos las conclusiones que vamos a presentar dependiendo del caso, que ha sido previamente estudiado. Trato de prever siempre lo que la parte contraria puede presentar, llevo una idea de lo que respondería en cada situación, cómo argumentar, siempre amparada en los códigos, doctrinas y jurisprudencias. - ¿Has tenido algún caso que consideres “difícil”?- Hubo uno, el único de drogas que he manejado, porque esa área es muy delicada y hay cosas que uno no debe introducirse. Fue el caso de una joven inglesa que la utilizaron para sacar drogas del país. Llegamos a esta conclusión después de entrevistarme con ella. Ella vino al país a pasarse unas vacaciones con su novio y sus dos hijos, uno de ellos autista, pero cuando se disponían a salir del país por el Aeropuerto de Punta Cana, le encontraron drogas en una maleta. Ella fue detenida, a los pequeños se los retuvieron, etc. Como te decía, cuando la entrevisté comprobé que ella no sabía nada y que su novio la utilizó. Ellos tenían dos meses de amores, era la primera vez que ella visitaba el país, él había venido en varias ocasiones, le pagó todos los gastos, incluyendo los pasajes de ella y sus hijos. Obviamente a ella le dieron prisión preventiva. Descubrimos que las cuatros maletas estaban a nombre de ella. Buscamos la certificación de que es una costumbre de esa línea área hacerlo así porque son vuelos charters y es una manera de agilizar. Y para su ventaja, la maleta que le pertenecía a ella no era la que contenía la droga, sino la del novio. - ¡Qué fuerte!- Nosotros intentamos que le quitaran la medida de coerción de prisión preventiva. Cuando fuimos a estrado le expliqué a la magistrada de lo que se trataba. Pero no pudimos lograr nada porque en materia de drogas las leyes son muy drásticas. No hubo forma de convencimiento de que ella no tuvo nada que ver con eso y la chica fue, posteriormente, condenada a 10 años de prisión. Eso me chocó mucho, porque sabía que ella era inocente, pero pudimos hacer muy poco por ella. Para la apelación ella optó por irse con otro abogado. Fue algo muy triste. - Muchas personas piensan que el Código Procesal Penal beneficia demasiado a los delincuentes, ¿Qué opinas al respecto?- Ahora mismo se pudiera entender de esa manera, por lo mismo que te acabo de explicar, quizás no están dadas las condiciones necesarias. Por ejemplo, la policía no cuenta con el personal que necesita para levantar un crimen, pero el ministerio público, a su vez, tal vez no tiene todavía suficiente destreza, recursos humanos, ni habilidad para poder complementar esa asistencia que debe recibir de la policía. Entonces, eso se va convirtiendo en una cadena, esos vicios que surgen desde el mismo momento de la ocurrencia del hecho y que no pueden establecerse, cuando el caso llega al tribunal, qué puede hacer el juez, si no están o no son claras las pruebas? Te diré que: absolver al presunto culpable. - ¿Sucede igual con el Código del Menor?- Del Código del Menor se desprenden leyes que el país tampoco está preparado para ejecutarlas. Hay situaciones en que, lamentablemente son los niños los que se ven afectados. Te daré un ejemplo, ahora estoy recibiendo diferentes casos de adopción. Pero estudiando el apartado sobre adopciones, del Código del Menor, resulta que la ley no prevé la adopción de un niño en específico. Si quiero adoptar un niño que ha sido abandonado por sus padres, que no tiene tutores, y que he estado con él desde hace varios años, pero resulta que Conani, que es la institución encargada de esos casos, me dice que no, porque la ley no prevé esos tipos de casos. Qué si el niño ha sido declarado, aunque los padres biológicos hayan desaparecido, no puedo adoptarlo porque sólo ellos están facultados para darme la aprobación del pedido de adopción… - ¿Aunque se hayan muerto?- ¡Exacto! No importa que los padres que deseen la adopción cumplan con los requisitos exigidos, no importa que lleven varios años encargándose de la manutención del menor, que quieran llevárselo a USA para darle una mejor calidad de vida, simplemente no pueden. Pero esa no es la única dificultad que hay. Cantidades de parejas de diferentes países que se han acercado a nuestro país queriendo adoptar, llenan todos los requisitos que la ley les exige, pero deben esperar dos años, mínimos, sólo para que se les diga si califican o no y asignarle el menor. A los dos años deben actualizar ciertos perfiles de estudios sociológicos, psicológicos y demás, porque durante ese tiempo pueden variar, y eso es como comenzar de nuevo. - Un poco complicado, pero en fin… ¿Qué servicios ofrecen en su bufete?- Damos todos los servicios, además, contamos con una inmobiliaria, La Encantada, que se estableció en Higüey y se ha expandido a diferentes parte de la zona. Es una de las más viejas de la provincia La Altagracia. Además, tenemos proyectos propios de ventas de solares. Uno, el Residencial Maybet, está frente a Iberostar y otros, Punta Bávaro, se localiza al lado de Pueblo Bávaro; en ambos vendemos solares y damos financiamientos. - Un terreno aquí debe costar una fortuna…- Si supieras que no. Esos últimos solares quisimos abrirlos a un público que estaba huérfano aquí en Bávaro, no era para un grupo de Verón, pero tampoco era para nuestros clientes de Maybet, cuyo precio por metro es de US$70, los de Punta Bávaro sólo te cuestan US$15 el metro. En la primera etapa vendimos más de 300 solares de 300 metros cada uno. Pagabas el 20% de inicial (RD$30,000) y lo demás lo pagaba hasta tres años en cuotas fijas mensuales de RD$5,735. - ¡No te lo creo!- Así como lo oyes. De hecho, actualmente abrimos la segunda etapa del proyecto, pues cuenta con un millón de metros, a RD$570 por metro, y la gente sigue aprovechándose porque en esta zona el metro oscila entre los US$50 y US$100. Lo bueno de ésto es que es un residencial cerrado, no te colinda con ningún tipo de arrabalización. También tenemos una cláusula en donde especifica que al año debes comenzar la construcción para que, en uno o dos años, se vea una comunidad levantada. Eso es lo que le ha gustado a la gente. - Podríamos decir que ese es su granito de arena para los habitantes, no tan pudientes de Bávaro-Punta Cana…- Sin ningún tipo de demagogia ni nada parecido, te podría decir que me gusta ayudar. La oficina, donde mayormente estoy, queda en el centro de Bávaro, donde están todos los bancos, todas las empresas de telecomunicaciones, por lo que fluye todo tipo de gente. A veces nos llegan buenos clientes y otros que buscan asesoría, básicamente gratuita, y eso no me incomoda, por el contrario, me gusta recibir a personas que vienen con diferentes casos y lo asesoramos, como por ejemplo, en materia laboral, etc. Tenemos esa parte social, donde saco un momento del día para darle mi aporte a la comunidad. - Fuera de las oficinas y los tribunales, ¿qué sueles hacer?- Anteriormente jugaba tenis y también me gustan los caballos. Tenemos unas cuantas tareas, unos 15 establos y otros caballos sueltos. Son como unos 40 equinos. - ¿Siempre te ha gustado montar?- La verdad es que esa pasión me llegó por mi esposo. Desde que nos conocimos me motivó bastante al campo. Aunque no tuvo que hacer mucho sacrificio, pues desde pequeña preferí el campo a la playa. Aunque aquí en Punta Cana vivimos cerca de la playa, se podría decir que hemos ido muy poco, sin embargo no salimos del campo. Me encanta pasear por los campos, compartir con las personas. Es una experiencia muy agradable. - Y tu esposo, ¿dónde lo conociste?- En una maestría, pero no fue ahí que nos enamoramos, sino después de mantener una relación de corresponsalía, yo en Russin, Vecchi & Heredia Bonetti, allá en Santo Domingo, y él en Higüey. Cuando yo tenía algún caso en la zona, Rafael me hacía algunas diligencias. Así fuimos haciendo una amistad, que se convirtió en algo más profundo. - ¿Cuántos hijos tienes?- Dos, el primero tiene 8 años y lleva por nombre Ricardo, está en tercero de primaria, es un niño muy deportista. Es un beisbolista nato, desde muy pequeño bateaba y atrapaba bien, va tres días a la semana a su liga y es catalogado por sus profesores como uno de los mejores. En cualquier rama de los deportes que lo pongas él sobresale porque le encantan los deportes y tiene una disciplina increíble. El segundo se llama Rafael Barón, igual que su padre, tiene una personalidad dominante, es muy observador e inquieto. Te pone una carita de tímido, pero cuando te coge confianza… Ya comenzó a dar “cocotazos” en el colegio, algo que no me pasó con el grande. Parece que será muy extrovertido.

