Tributo
Todos los años
El año pasado me gustó tanto la cara de alegría y sorpresa de mi esposa cuando leyó, por segundo año consecutivo, mi columna dominical por su cumpleaños, que decidí intentarlo de nuevo. Ya no seré original, pero me da igual. Las cosas auténticas son las que tocan el alma. Cada vez trato de escuchar más lo que siento y comunicarlo. Me hace bien.
Suelo despertar en la mañana con un “te amo” y un beso. No hay salario que pague ese momento. Me agrada dedicar todas las palabras en mi mente a quien me hace feliz. Algunas veces me he preguntado por las claves para hacer perdurar el matrimonio. En los últimos tiempos he aprendido que amar los defectos de la persona que ha decidido arriesgarse a compartir su existencia conmigo es una de ellas. Ojalá los lectores se animen a compartirme otras; siempre se agradecen los buenos consejos.
Mayo es un mes lindo. El día primero es el aniversario de bodas de mis padres y el día dos es el cumpleaños de mi Pituca (mujer importante). Si todo sale bien, habremos festejado en la playa y, de seguro, no necesitaré “tirar más fotos”, pues si algo tiene mi esposa es que suele procurar esos recuerdos.
Ana es una especie de parusía para mi vida: me ayuda a estar ante lo que es y me aterriza cuando ando cerca de la estratósfera. Cada vez que soy capaz de escuchar sus consejos, mis acciones salen bien. Lamento que a veces sea muy cabezón. Me iría mejor si la escuchara más, pero tengo mis defectos como cualquier ser humano.
Algo que valoro mucho de nuestra relación es que solemos rezar juntos. Poner a Dios en el centro es un pegamento que nos mantiene unidos en los momentos más difíciles que hemos vivido, como la migración. En ocasiones me preguntaba si al casarme tomé la decisión correcta y, para responderme, suelo repasar los recuerdos que hemos construido; no nos ha ido mal. En la película Casablanca hay una escena final donde Rick Blaine, interpretado por Humphrey Bogart, le dice a Ilsa Lund, interpretada por Ingrid Bergman: “sé que lo amas tanto que eres capaz de suspender la felicidad en tu vida para salvarlo”. En ocasiones, siento que Ana posee esa misma magnitud de amor por mí. Por eso pauso los compromisos de artículos pendientes y priorizo escribir este tipo de texto todos los años.

