RITMO DEL ARTE
El retrato Una mirada muy personal
El retrato es considerado como uno de los géneros clásicos de la pintura. Todos los artistas influyentes en cada uno de los movimientos de la modernidad lo han tenido como elemento destacado. La muestra ¡El espejo y la máscara! hace un recorrido desde Cézanne a Balthus; pasando por Dalí o Warhol. Dos importantes museos, el Kimbell Art Museum de Forth Worth (Texas-Estados Unidos) y el Thyssen-Bornemisza (Madrid-España) y una Fundación, Caja Madrid, se han unido para realizar una sorprendente, interesante y rica muestra de retratos de 60 artistas diferentes, entre los que se encuentran nombres como Picasso, Kirchner, Modigliani, Matisse, Bacon, Nolde, Frida Khalo, De Chirico, Hockney, o Munch. La exposición podrá visitarse del 17 de junio al 16 de septiembre de 2007 en el Forth Worth y para construirla se ha recurrido a colecciones particulares, museos y fundaciones con los que se han conseguido reunir 145 retratos. El objetivo de la muestra es dar a conocer las transformaciones del género del retrato a lo largo de la mayor parte del siglo pasado, centrándolo en los años de actividad de Pablo Picasso. Con la muestra ¡El espejo y la máscara. El retrato en el siglo de Picasso! se intenta aportar nuevas visiones del retrato moderno en su conjunto. Género polivalente.En el retrato contemporáneo es el signo personal del artista el que establece los nuevos códigos y, en consecuencia, el género se hace polivalente: puede acercarse a modelos tradicionales u oponerse a ellos, puede penetrar identidades o falsificarlas, puede crear estereotipos, pero también desvelar la fragilidad y vulnerabilidad del personaje representado. A lo largo del siglo XX se podría pensar que el género del retrato iba a perder interés para el arte, no especialmente adecuado a la modernidad y, sin embargo, basta comprobar los nombres presentes en la exposición para conocer el valor y la evolución del retrato a lo largo de la historia y el interés de cada uno de los artistas por imprimir su sello en este género. “El retrato es la expresión más elemental del poder de la pintura. El siglo XX se ha caracterizado por dejar atrás esa concepción de la pintura y se pensaba que el retrato debía ser un género eclipsado que desaparecía de la escena”, afirma Guillermo Solana, conservador jefe del Thyssen-Bornemisza. Los elegidos.El retrato en esta época, tal y como refleja la muestra, tiene más que ver con amigos, compañeros y el artista solía elegir al modelo y no al revés. “Desaparece el dejar bien al modelo, que debía ser audaz para dejarse pintar. Hay gran libertad por parte de los artistas que imponen su estilo, su fórmula sobre el modelo, cuya identidad propia corre peligro. Habla el artista, no el modelo”, asegura el comisario de la exposición Malcolm Warner y senior curator del Kimbell Art Museum. Para los promotores de la exposición la gran exposición Picasso y el retrato, celebrada en el Museum of Modern Art de Nueva York y en el Grand Palais de París, mostró de forma muy evidente cuánto se podía aprender si se consideraba la obra de un artista desde el punto de vista del retrato. Paloma Alarcó, conservadora de Pintura Moderna del Museo Thyssen-Bornemisza afirma que “Picasso fue el gran retratista del pasado siglo”. Por ello, la exposición muestra a los artistas que le rodearon y para quienes el retrato fue clave en su obra a través de diferentes capítulos, que se inician con la revisión del género a partir de modelos establecidos por Cézanne, Gauguin y Van Gogh, cuyas obras se muestran junto a autorretratos de Picasso o Munch.

