Pensando
La conciliación del delito
La delincuencia ha encontrado un caldo de cultivo en la sociedad dominicana como lo es la impunidad. En su interpretación, entendamos el por qué el grado de indignación que genera a la ciudadanía conciliar el delito con gran efectividad en la búsqueda de gobernabilidad.
Si profundizamos en el tema, tenemos que acotar que ha sido el daño más severo que se le ha hecho al Estado, debido a que la equidad en el manejo del patrimonio denominador común de todos, es lacerado por sectores políticos empresariales que han hecho de esta práctica la estabilidad de sus propios intereses, en menoscabo del interés nacional.
En nuestra sociedad, sigue siendo lamentable estar obligados a incoar acciones ejemplarizantes como sustentación de una práctica ciudadana que valore la transparencia de las ejecuciones públicas en el manejo del erario.
Se percibe que en el país la gobernabilidad es la permisividad al dolo como vía expedita para lograr el mal llamado “progreso”, sacrificando la ética y la moral. Deducimos que la falta de equidad es sinónimo de la desigualdad social, causando la delincuencia, la inseguridad ciudadana, y con ellas, afectando la estabilidad social.
El desfalco de los recursos destinados a la educación es corrupción en detrimento de la formación integral de los individuos, y con ello, el deterioro del nivel educativo de la población.
Solo con ejemplos valientes y decididos, podremos construir un futuro con una gobernabilidad que nos preserve la justicia, la seguridad y la educación de la juventud dentro de un sistema de derecho.
No, a la conciliación del delito.

