Enfoque
Listín Diario y la UASD: abrir la universidad al país
Durante años, la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) ha estado llamada a fortalecer la proyección social del conocimiento que produce. Más que una crítica, este señalamiento expresa una exigencia contemporánea: que la universidad asuma con mayor decisión su papel como interlocutora activa en los debates nacionales. La investigación, los eventos académicos y la reflexión crítica adquieren su pleno sentido cuando logran incidir en la vida pública, dialogar con los desafíos del país y aportar a la construcción de soluciones colectivas.
En esa dirección, la conexión entre universidad y sociedad debe concebirse como un eje estructural de la vida académica. No se trata únicamente de generar conocimiento, sino de asegurar que este circule, sea comprendido y contribuya a transformar la realidad. Una universidad que dialoga con su entorno fortalece su pertinencia, amplía su impacto y reafirma su compromiso con el desarrollo democrático, social y cultural.
La UASD, como Primada de América, fundada en 1538 mediante la bula In Apostolatus Culmine del papa Paulo III, encarna una tradición histórica profundamente vinculada a los procesos sociales e intelectuales de la nación. A lo largo de casi cinco siglos, ha sido espacio de formación, pensamiento crítico y compromiso con el país. Esa trayectoria no solo constituye un legado, sino también una responsabilidad: responder a los desafíos del presente con una universidad más abierta, dinámica e integrada a la sociedad.
En este marco, el Foro Nacional sobre Crimen, Seguridad y Violencia, impulsado por el Listín Diario y asumido por la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UASD como su Jornada de Investigación 2026, representa una iniciativa de gran alcance. Más que un evento académico, se configura como una experiencia orientada a articular conocimiento, debate público y participación social en torno a uno de los temas más sensibles para la ciudadanía.
Su valor radica en la capacidad de reunir a especialistas, actores institucionales y medios de comunicación en un mismo espacio de reflexión. Este tipo de articulación permite que los resultados de la investigación trasciendan el ámbito académico, se integren al debate nacional y contribuyan a enriquecer la toma de decisiones. Se trata, en esencia, de avanzar hacia una universidad que no solo produce conocimiento, sino que lo pone en función del interés público.
En este proceso, el papel del Listín Diario ha sido determinante. Su apuesta por promover un debate informado, sustentado en el análisis riguroso y la pluralidad de perspectivas, fortalece el vínculo entre comunicación y conocimiento. En un contexto donde la inmediatez suele dominar la agenda mediática, generar espacios de reflexión profunda constituye una contribución significativa al fortalecimiento de la esfera pública.
Debe reconocerse, en ese sentido, el liderazgo de Miguel Franjul, cuya gestión ha impulsado una visión del periodismo comprometida con la deliberación y la responsabilidad social. Bajo su dirección, el medio no solo informa, sino que promueve el encuentro entre distintos actores, facilitando el diálogo entre la academia y la sociedad.
De igual forma, el respaldo del rector de la UASD, maestro Edirtrudis Beltrán, ha sido clave para hacer posible esta iniciativa. Su apoyo reafirma una gestión universitaria orientada a fortalecer la apertura institucional, el diálogo y la vinculación con los problemas del país.
Para la UASD, este foro representa una oportunidad concreta de avanzar hacia nuevas formas de interacción con la sociedad. Implica revisar prácticas, ampliar canales de comunicación y consolidar una cultura académica orientada a la incidencia. Supone, además, asumir que la investigación debe proyectarse más allá de los espacios tradicionales, conectando con actores sociales, institucionales y comunitarios.
El abordaje del crimen, la seguridad y la violencia exige precisamente ese tipo de enfoque. Se trata de problemáticas complejas que demandan análisis interdisciplinarios, comprensión estructural y propuestas viables. La generación de conocimiento en este campo debe orientarse no solo a interpretar la realidad, sino también a contribuir a la formulación de políticas públicas y estrategias de intervención.
En este sentido, el foro se proyecta como un espacio para producir insumos relevantes que puedan ser considerados en la agenda pública. La circulación de ideas, el contraste de enfoques y la construcción de propuestas son elementos fundamentales para avanzar hacia respuestas más integrales y sostenibles.
El desafío ahora es dar continuidad a este tipo de iniciativas. La experiencia del foro abre la posibilidad de consolidar una línea de trabajo en la que la universidad, los medios de comunicación y otros actores sociales colaboren de manera sistemática. Extender este modelo a otras áreas de conocimiento permitiría fortalecer el papel de la academia en la comprensión y transformación de la realidad nacional.
Desde la Vicerrectoría de Investigación asumimos este compromiso con claridad. Entendemos que el conocimiento alcanza su mayor valor cuando se comparte, se discute y se traduce en acciones. Promover una universidad abierta, articulada y socialmente comprometida es una tarea impostergable.
El Foro Nacional sobre Crimen, Seguridad y Violencia marca un paso significativo en esa dirección. Corresponde ahora profundizar este camino, consolidar sus aprendizajes y proyectarlos hacia el futuro. ¡Vamos por más!
El autor es Vicerrector de
Investigación de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)

