UN MOMENTO
San José, el hombre que el mundo necesita
San José es para el hombre de hoy un modelo donde la fe y la vida concreta se unen sin división.
Su relación profunda con Dios no lo apartó del mundo, sino que lo hizo más responsable, más justo y más comprometido con la realidad que le tocó vivir. Desde el silencio de su hogar, sostuvo una familia, dignificó el trabajo y colaboró con el plan de salvación.
Hoy, su ejemplo cuestiona a los hombres en todos los ámbitos, en la familia, en la sociedad y en la vida pública.
San José nos muestra claramente que la fe debe siempre traducirse en obras concretas. Que su intercesión nos impulse, pues, a construir una sociedad cada día más humana, desde corazones profundamente arraigados en Dios.
Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.

