En la diana
Absorción choque externo neto
Primer Tiro
Un choque externo es un fenómeno en el que una variable sale de su trayectoria por efecto de una fuerza exógena a su movimiento. Si la variable retorna a su senda, la perturbación es transitoria, como es el caso de un desbordamiento de la desviación de un cuerpo de agua cuando recibe una precipitación extrema. Pero puede ser permanente, como en el caso de que el cuerpo de agua sea desviado para la construcción de un embalse en territorio fuera de su cauce. En el ámbito macroeconómico, el choque puede ser negativo (caso del precio del petróleo) o positivo (caso del precio del oro), y si lo negativo es mayor que lo positivo, el resultado neto también será negativo. El fundamento de las decisiones de política pública que demanda la situación actual dependerá de la prospectiva de corto y mediano del nuevo panorama internacional, y del consecuente balance neto que de la misma se extraiga, y aunque las evidencias disponibles apoyarían la hipótesis de que este sería negativo, también sugieren que el desbordamiento sería controlable.
Segundo Tiro
Con un precio promedio del petróleo de US$ 63.0, en el pasado año, el monto de los subsidios a la electricidad y los combustibles ascendió a RD$ 115,600.0 millones. Con un precio promedio de US$ 73.0, y bajo el supuesto de que se mantiene la política del subsidio generalizado, el monto de este aumentaría en RD$ 18,349.0 millones. Con un precio promedio de US$ 4,018.2 de la onza de oro, los ingresos mineros ascendieron a RD$ 40,068.6 millones. Para financiar el aumento del subsidio que produciría un incremento de US$ 10.0 en el precio del petróleo, el del oro debería aumentar a US$ 5,858.3, un 8.4% mayor al necesario para compensar el efecto en el aumento del déficit de la cuenta corriente con el exterior. Los datos disponibles sugieren que, independientemente de la permanencia que podría tener el choque petrolero, el precio del oro no compensaría su efecto negativo en las cuentas externas y fiscales. Pero aun en el escenario más pesimista del precio del oro, solo la eliminación del subsidio a la gasolina y el gasoil premium serian suficiente para alcanzar un balance neto neutro.
Tercer Tiro
Usando datos del 2024, en julio del 2025, el panorama de los subsidios fue presentado de la siguiente manera: “En caso de la electricidad, los más ricos reciben 1.46 veces más beneficios que los más pobres, mientras que en el caso de los combustibles la cifra es 3.22 veces. La eliminación parcial o total de los subsidios eléctricos y a los combustibles tendría un efecto en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en los grupos de Vivienda (2.12%) y Transporte (3.1%). Si el subsidio eléctrico se reduce en un 30%, se estima que el precio de la electricidad aumentaría un 25%, impactando un 0.25 x 0.0212% %=0.53% sobre el IPC. En el caso de combustibles, una reducción similar podría representar un aumento de precios del 20%, afectando un 0.2 x 0.031% = 0.62% del IPC”, el cual se reduciría a menos de la mitad si solo se incluyen los combustibles premium. El subsidio a los combustibles representa el 9.3% del déficit fiscal, y su impacto en la reducción de pobreza y la inflación es bajo, pero la racionalización de los mismos, en función de la equidad distributiva, podría ser más que suficiente para absorber el choque externo neto
