Oye País

Servicios de alta calidad de SeNasa revierten efectos negativos del escándalo de corrupción

• “Un afiliado de SeNasa, que son el 74% de los dominicanos, ya no tiene que vender su casa para recuperar su salud”, asegura el doctor Edward Guzmán

Tras el remezón que provocara el escándalo de corrupción en SeNasa, develado en diciembre pasado y que está en manos de la justicia, el Seguro Nacional de Salud ha puesto todo su empeño, con éxito, para mantener todas sus coberturas y asistencias hospitalarias, de procedimientos, estudios y medicinas, en los niveles del prestigio que ha ganado en el sistema de servicios de salud del país.

¿Qué fue lo que hizo constar en su resolución el magistrado Rigoberto Sena que lo llevó a recibir una recomendación ética del Comité de Comportamiento Ética?

Sede de SENASAARCHIVO/LD

“Pese a la dura situación que ha atravesado el SeNasa, los millones de asegurados nunca han dejado de recibir las coberturas ni la atención cuando han requerido un servicio médico y, por el contrario, hemos reforzado los sistemas, plataformas, controles para lograr satisfacer, cada vez más, los requerimientos de nuestros afiliados”, ha comentado el director del Seguro Nacional de Salud, doctor Edward Guzmán.

Hoy, el 98% de los dominicanos tienen coberturas de seguros médicos -hospitalarios y/o de procedimientos y medicinas-, de los cuales alrededor del 74 por ciento descansa en el estatal SeNasa, con 1,8 millón afiliado en el sistema contributivo y casi cinco millones en el sistema subsidiado, o sea que lo cubre el gobierno central.

El Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), creado en el 2001 con la promulgación de la ley 87-01 que creó el Sistema Dominicano de la Seguridad Social, ha ganado gran prestigio en los últimos años, alcanzando niveles sin precedentes con unos 7,4 millones de afiliados por la calidad de su cobertura y servicios. Otras 16 Administradoras de Riesgos de Salud, ARS, manejadas por el sector privado, tienen registrados aproximadamente el 24 por ciento del sistema de cobertura de salud nacional.

Complejo entramado

corrupto

Desde que los servicios de inteligencia del gobierno detectaron algunas irregularidades en las operaciones de SeNasa, se abrió una investigación que a mediados del 2025 arrojó resultados que dejaron perplejos a las autoridades: se había desarrollado un gran entramado de corrupción en que confluyeron altos funcionarios de la ARS gubernamental, empresarios privados, suplidores de servicios y medicamentos, médicos, clínicas, personal autorizado a recibir a los asegurados de SeNasa.

Ese entramado amplio y complejo que operó de manera articulada por más de cuatro años con muchas ramificaciones, en paralelo, confluía con bolsones de irregularidades fraudulentas que realizaban empleados y colaboradores del sistema, agrandando el gran fraude que las autoridades de la Procuraduría General de la República cuantifican en torno a $15,000 millones de pesos.

Informado el presidente Luis Abinader del descubrimiento de las irrgularidades en el manejo de las operaciones financieras en SeNasa, ordenó una investigación minuciosa, completa, que detallara los niveles de complicidades, dentro y fuera del estamento gubernamental, mientras se establecían controles para, al tiempo de frenar el robo de los recursos del Estado, garantizar que el servicio de salud que recibían los usuarios no se viera afectado.

Con todos los elementos probatorios del gran robo, el presidente, personalmente, trazó la línea: se dispuso el desmantelamiento de una red que operaba acciones fraudulentas mediante un call center clandestino que desviaba autorizaciones de servicios hacia un sistema de pagos para provecho propio; se destituyó al director de SeNasa, doctor Santiago Hazim; se presentó ante la Procuraduría General de la República de una querella formal, con los detalles del resultado de las investigaciones y sus implicados principales, con constitución del Estado en parte civil para recuperar los montos robados, y se ordenó que no se escatimaran esfuerzos, de ninguna índole, para que los usuarios del Seguro Nacional de Salud mantuvieran sus coberturas y asistencias hospitalarias, de procedimientos, estudios, medicinas, en los niveles del prestigio que SeNasa había ganado en el sistema de salud nacional.

La Procuraduría abrió, a partir de la querella del gobierno, del expediente por corrupción y lavado de dinero, entre otros cargos, contra un grupo de personas que encabeza el doctor Santiago Hazim, actualmente bajo arresto, con medida de coerción de 18 meses de prisión que cumple en la carcel de Las Parras.

Confianza traicionada

El escándalo detectado por el Gobierno y sus responsables sometidos a la justicia por orden directa del presidente Abinader, fue un episodio aprovechado por la oposición política para descargar sus críticas a la política anti corrupción y la impunidad, que ha exhibido el gobernante.

Se explicó que un total de más de cien organizaciones del ‘sector externo’ que apoyaron el proyecto presidencial-electoral de Luis Abinader 2020 y 2024, Santiago Hazim dirigía uno de ellos, ranqueado entre los diez primeros, pero no el principal ni menos que se le diera el puesto de ‘jefe del sector externo’, lo que el médico habría aprovechado para vender la imagen de que era un ‘hombre del presidente’, y en ese sentido pretender justificar, hacer creer, que el dinero que recaudaban, realmente para provecho propio, tenía un propósito político.

La meta

Ahora, ante la situación generada, con éxitos y falencias, luchando día a día por satisfacer las demandas de los usuarios, la gran generalidad de los dominicanos sigue recibiendo los servicios del Seguro Nacional de Salud -unos cinco millones del sistema subsidiado, o sea que los costea el gobierno central, así como del sistema contributivo, con l,8 millón de clientes que pagan pors su afiliación y que compite con los seguros privados-, por lo que el director del SeNasa desde agosto de 2025, doctor Edward Guzmán, se ha trazado un cronograma de acciones:

•Restabler la confianza de los usuarios, los prestadores de los servicios de SeNasa y de la sociedad;

•Control total del gasto y la transparencia, conjurando las prácticas indebidas;

•Garantizar los procesos de pagos y flujo financiero a los prestadores de servicio a los afiliados;

•Reducir sustancialmente los tiempos de espera de los usuarios en las farmacias, incrementados por los dobles controles de seguridad establecidos;

•Construir una plataforma propia que sirva para la agilizar autorizaciones para los medicamentos ambulatorios, de modo que los usuarios no pasen un tiempo prolongado para recibir sus medicinas.