UN MOMENTO
Una alarma nacional
Causa asombro y profunda preocupación la creciente cantidad de menores de edad involucrados en hechos delictivos en todo el país.
Cada día se conocen casos más alarmantes, donde adolescentes, y hasta niños, se ven atrapados en redes de violencia, consumo y criminalidad.
No podemos permanecer indiferentes ante este drama que amenaza el futuro de nuestra sociedad.
Urgen medidas integrales de rescate, educación y acompañamiento, pero también acciones firmes de justicia que pongan límites y restablezcan el orden social.
Hay que sancionar, pero también tratar de salvar a una generación que clama por orientación y oportunidades.
La infancia no puede seguir siendo víctima ni instrumento del delito.
Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.

