Pensando

Lucha impostergable

Es una obligación impostergable luchar contra un sistema político permisivo al irrespeto de la ley, el desfalco, la mediatización de la información, la renuncia a los principios cívicos y la impunidad que compra las conciencias de los ciudadanos, con los recursos del erario construido con el sacrificio tributario de todos, para lograr el saneamiento y seguridad de la sociedad victima de la corrupción.

 

Los paradigmas se pierden en la adulonería, la droga, el oportunismo y el sectarismo político. 

El valor se ausenta en hombres y mujeres que han perdido el honor ciudadano, afectando la conducta diáfana en el respeto a la equidad social. Se resalta el triunfo de los mafiosos como nuevos lideres, promoviendo una educación sistemática de influencias negativas. El futuro de nuestros hijos está supeditado por la aberración de un ejercicio cívico carente de vocación patriótica. 

De tal forma, el reto de la familia es sobrevivir a un entramado que invierte los valores, asumiendo el deber de abandonar el silencio y aportar la cuota de responsabilidad y sacrificio que requiere la nación para un verdadero cambio. 

La buena voluntad de los verdaderos dominicanos debe reafirmar el deber ciudadano de construir la confianza para levantar una fuerza renovada ante los retos y peligros de nuestra estabilidad y soberanía; una lucha impostergable en el compromiso de hacer respetar la ley. 

Esta aspiración no depende de retóricas, simulaciones y engaños, sino en el valor intrínseco de los verdaderos dominicanos orientados por el espíritu libertario, ético y cristiano del legado de los próceres Duarte, Sánchez, Mella y Luperón.