EDITORIAL

Cirugía al sistema eléctrico

Los apagones de los últimos años constituyen el pan nuestro de cada día.

Pagar facturas que no reflejan el consumo real es el sacrificio mensual.

Las protestas nocturnas por los cortes se extienden por barrios de la capital, ciudades y carreteras.

Mientras tanto , el gobierno bombea cerca de 90,000 millones de pesos “al sistema eléctrico” este año para sostenerlo.

Son fondos que provienen de impuestos directos e indirectos, o de endeudamiento, que finalmente pagamos los ciudadanos.

Este modus operandi coexiste con un derroche incontenible en las EDES y pérdidas técnicas crecientes.

En resumen: los usuarios soportan apagones, pagan facturas infladas y el sistema absorbe sus tributos, mientras empeora su eficacia y servicio.

¿Adónde nos conduce este rumbo?

Un sistema que maltrata a sus usuarios y recibe 90,000 millones anuales precisa una cirugía urgente.

Corresponde al gobierno trazar ya una hoja de ruta clara y compartida con la población para superar los absurdos de tanto sacrificio.

Hablamos de acciones ejecutivas, no de seminarios para teorizar sobre lo ya sabido.

En la búsqueda de soluciones, no deben descartarse opciones nacionales o extranjeras.

Lo inaceptable es perpetuar una situación calamitosa que carcome el desarrollo del país.

Administrar y prolongar el caos del sistema eléctrico no es una estrategia, es una parodia trágica y, además, muy costosa.