QUO VADIS
El voto nulo
Para las elecciones de 1996, al no poder ir como candidato el presidente Joaquín Balaguer se conformó la fórmula Jacinto Peynado-Maribel Gassó, como candidatos del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC).
En el año de 1995, viajé a Washington D.C. para la puesta en circulación de un libro mío en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En ese acto estuvo el amigo Daniel Santos, a la sazón jefe del escritorio dominicano en el Departamento de Estado de los Estados Unidos, con quien coordiné irle a visitar al otro día.
Esa reunión duró unas tres horas, ya que él quería saber mi visión en relación a los acontecimientos que estaban ocurriendo en la República Dominicana, muy especialmente el proceso electoral e 1996.
En el transcurso de la conversación me comentó: que por qué la estrategia de Jacinto Peynado no era acercarse a Balaguer, poniendo como vicepresidente a una persona de su entorno.
Esa estrategia comentada por Daniel tenía mucha lógica y yo le hice la pregunta “que quién él consideraba que era la persona más adecuada para acompañar a Jacinto. Sorprendentemente, me dijo que el funcionario más estable, estratégico y que conocía en detalle al Estado Dominicano era “Rafael Bello andino“.
Antes ese comentario le pregunté que si yo podía decírselo a la persona y al presidente, y me comunicó que esa era “una apreciación de carácter personal, que no tenía ningún carácter oficial. Que era una nota al margen”. Él había analizado todos los individuos que estaban alrededor del presidente Balaguer y entendía que aquella era la persona con “mayor experiencia y estabilidad”. Frase que me reiteró varias veces.
Cuando llegué a la República Dominicana, le hice el comentario al secretario Bello Andino. El me preguntó si yo “podría decirle eso mismo al presidente Balaguer” y pasamos a su Despacho.
Cuando le comunico el comentario de carácter personal que me había hecho Santos, solo nos contestó: “yo se lo he dicho a Peynado, que debe unir todo el partido para fortalecer su candidatura“.
Jacinto mantuvo como su compañera de boleta a la querida amiga Maribel Gassó, quien había sido presidenta de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) y representaba lo mejor de la juventud dominicana.
Vinieron las elecciones y correspondía ir a las votaciones. Balaguer discapacitado tenía que ser asistido para marcar su voto y entrarlo en las urnas. La persona que le acompañó para esos menesteres fue Bello Andino.
Balaguer al salir del centro de votación juró que “por la Virgen del Altagracia” había votado por la candidatura de su partido. De lo cual estaba convencido.
Pero después muchos años, en una conversación con un testigo de excepción me manifestó que cuando fueron a marcar la boleta el estilográfico no tenía tinta y efectivamente la boleta fue entrada en las urnas sin ser marcada. Una supuesta situación accidental o una extraña excusa, pero que revela la imposibilidad de que el voto fuera válido. ¡Aunque usted no lo crea!.

