PEREGRINANDO A CAMPO TRAVIESA
Revolución inglesa: cambios y permanencias
Las revoluciones inglesas entre los años 1638 – 1688 respondieron una serie de interrogantes con soluciones que rigen Inglaterra e inspiran varios modelos políticos actuales. Se echó por tierra la afirmación vigente desde la antigüedad y la Edad Media de que el rey solo tenía que rendirle cuentas a Dios. Se resolvió la relación de poder entre el rey y el parlamento, acordándose que el parlamento crearía los impuestos y elaboraría las leyes. Se sentaron las bases de una justicia independiente. Mediante el Acta de Tolerancia de 1689 se permitió el culto a los protestantes disidentes. específicamente los calvinistas puritanos, pero no podían ser electos a cargos públicos. A los católicos y unitarios no se les permitió el culto público, pero no los persiguieron. Se prohibió organizar un ejército en tiempo de paz. El monarca inglés continuó siendo la cabeza de la Iglesia anglicana. Para el inglés común, Dios siguió siendo anglicano. Los católicos empezarían a votar en Inglaterra gracias al Emancipation Act (1829). Todo monarca inglés, gobernaría dentro del marco de una constitución. En realidad, se trataba de una colección de leyes.
Así se entiende que hombres como Voltaire, Montesquieu y Diderot fuesen grandes admiradores de la sociedad inglesa, que separó los poderes, tuvo una constitución y un parlamento activo un siglo antes que los franceses. Los hispanoamericanos fuimos formados en el absolutismo. España tuvo su primera constitución, La Pepa, en 1812 y apenas rigió dos años, pues. Fernando VII la suprimió y luego se la impusieron a él, (1820 – 1823 y acabó gobernando de manera absolutista hasta su muerte en 1833. Hasta hoy, la tolerancia no ha podido posarse, ni en España ni en sus hijas. Se creó el Banco de Inglaterra (1694) para financiar la guerra contra Luis XIV, católico y absolutista. El Acta de Establecimiento de 1701, fijaba la sucesión a la corona: si Guillermo o Ana morían sin hijos, la corona iría, no a los católicos Estuardos, sino a la protestante casa de Hannover. En 1707, con la unión de Inglaterra y Escocia, se creó el Reino Unido de la Gran Bretaña. Actualmente, cada coronación inglesa, somos millones los embelesados súbditos de su majestad en una ceremonia, mezcla de pompa pontifical y Disney World. Hobbes y Locke cruzaron espadas en esta revolución.
El autor es profesor asociado de la PUCMM, mmaza@pucmm.edu.do

