TRIBUNA ABIERTA

Perfil de Alfonso Moreno Martínez

Santo Domingo.- El doctor Alfonso Moreno Martínez no ingresó a la cúspide de la política porque su estructura y formación lo constriñó, igual que el doctor Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo), al martirologio trujillista y no a la insertación de la coyuntura del momento. Contrario a Moreno Martínez, el escritor Juan Bosch, exiliado antitrujillista por 25 años, omitió sus padecimientos y enarboló la mercadología política que fue su gran arma y lo condujo a la presidencia de la República en las elecciones del 20-12-1962. “Borrón y cuenta nueva”, fue suficiente para que Bosch se impusiera sobre Unión Cívica Nacional, que era la oligarquía sedienta de expansión post-Trujillo, en el memorable certamen cívico venciendo al doctor Viriato Fiallo por 619,491 votos contra 317,327, una zurra electoral y un rechazo a la cúpula oligárquica del momento, que no perdonó nunca y que concretizó en revancha sucia con el golpe de Estado del 25-09- 63.A lfonso Moreno Martínez no consiguió articular un ente político de poder al fundar el Partido Revolucionario Social Cristiano en Caracas, Venezuela, en trabajos formativos del 16 al 22 de octubre de 1960, a escasos 8 meses de producirse el ajusticiamiento del generalísimo Rafael Leonidas Trujillo el 30-05-1961, culminando una etapa lóbrega del pueblo dominicano exactamente como comenzó, a sangre,tiros y fuego, el 23-02-1930. Una vida ejemplar El doctor Abigail Cruz Infante pormenoriza la grandeza humana de Alfonso Moreno Martínez en la última entrega de su persistente vocación de escritor con su obra “Alfonso Moreno Martínez, una vida ejemplar”. Seguro que fue en todos los planos de la condición humana. Sin regateos. Los nuevos heraldos del social-cristianismo criollo, quizá no percibieron que porfiaban desde su nacimiento con la estructura nada pequeña del Partido Revolucionario Dominicano, que nació en 1939 en la finca El Cano, suburbio de La Habana, Cuba, y que, arracimaba la flor y nombradía del exilio antitrujillista por muchos años. La votación del incipiente PRSC en las elecciones del 20-12-1962 fue de un apenas perceptible 5.18% y nunca consiguió superar ese raquitismo en las urnas. El PRSC no pasó de ser una utopía que en 1966, en una decisión de infantilismo político, apoyaron a Bosch, cuando él mismo afirmaba, antes del certamen que acudiría como fórmula para que los Estados Unidos desocupara el país y naciera la Cuarta República. De ahí al 01-01-1975, apenas transcurrieron nueve años, para que el PRSC se fusionara con el Partido Reformista, calificando como el primer “injerto”, que culminó en 1984, en que Alfonso Moreno Martínez fue candidato presidencial en dos ocasiones, sin realizar una campaña proselitista para ganar, sino más bien para participar, para hacer mutis definitivo luego de desempeñar la embajada de nuestro país en las Naciones Unidas. Fueron 24 años de entrega a la política que no retiduó nadita a Alfonso Moreno Martínez, sin grandes desengaños y confrontación con lo que pretendió y lo que la realidad política determinó, muy contrario a sus aspiraciones. Reflexionó y volvió grupas sobre sí mismo, aflorando la librería de SFM, los electrodomésticos de la Curacao y las batidas de jugos, café express y helados de sorbetera de Frutilandia. Ahí nació Helados Bon, su gran proyecto empresarial y la cúspide de sus grandes metas, como lo fue la docencia y la referencia enalteciente de fundar Quitaespuela, la más hermosa reforestación nacional junto con Progressio. Con su proverbial capacidad de síntesis, Ito Betemit (José Abigail Cruz Infante), nos regala en 157 páginas el perfil de un ser humano referencial que exalta, como el lienzo de José Joaquín Pérez, “más arriba, mucho más”. El perfil de un dominicano íntegro, sin tachas, que se empinó de la pobreza empezando con alquilar un local por $6 mensuales y un préstamo del Banco Popular de $6 mil para iniciar Helados Bon, que hoy es el costo de una cena entre dos en un restaurante caro, y aportar no una fortuna a su familia, sino un legado de superación, valor personal al escribir una tesis de grado sobre reforma agraria cuando el general Trujillo era el mayor terrateniente, seguido por la South Puerto Rico Sugar Co. y Vicini. Alfonso Moreno Martínez, como señala su biógrafo, en cuanto al aspecto político cita: “Con todo y la firmeza de sus convicciones, nunca se le vio obsedido con la idea de ser él la persona llamada a lograrlo”, alusivo al vivaque político alto. Alfonso Moreno Martínez más bien se destacó por tres vertientes por encima de la política que repito, fueron la docencia, el rol empresarial y los propósitos medioambientales, y en esos aspectos fue un triunfador y en política fue un perdedor. Es el quantum de realizaciones enaltecientes lo que cuenta en el jalonar altruista de Alfonso Moreno martínez, por sobre la semovivencia suspicaz de la política, conforme describe Ito Betemit en su más reciente obra de 157 páginas donde perfila las aristas rutilantes de un ser humano paradigmático.

Tags relacionados