Saber estaR
Lo que nunca debes hacer cuando te invitan a comer
Aporte
- Ser invitado a comer es un gesto de confianza y cortesía que merece reciprocidad. No se trata solo de buenos modales, sino de respeto por el anfitrión y por la imagen que proyectas.
No comiences a comer sin una señal del anfitrión.
Las invitaciones a comer, ya sea en un entorno social, familiar o corporativo, son más que un simple encuentro alrededor de la mesa: representan oportunidades para fortalecer relaciones, proyectar buena imagen y demostrar cortesía.
Sin embargo, así como existen normas básicas para un buen comportamiento, también hay errores que pueden afectar la percepción que otros tienen de nosotros. Desde llegar sin avisar con acompañantes extra, hasta usar el móvil como protagonista de la velada, ciertos gestos distorsionan la esencia de la convivencia.
Y si a esto se suma el consumo excesivo de alcohol, el riesgo se multiplica. Pasarse de tragos no solo compromete la elegancia del momento, sino también la reputación personal y profesional. Por eso, en este artículo abordamos con claridad qué conductas evitar cuando eres invitado a comer, y cómo actuar con responsabilidad —y dignidad— si la copa se te fue un poco más de la cuenta.
Qué no hacer
Ser impuntual. No debes retrasar la comida. No vestir de acuerdo a la ocasión. Verifica si la invitación indica código de vestimenta. Si es en un hogar, no te aparezcas sin un presente para el anfitrión.
No comiences a comer sin una señal del anfitrión. No pongas los codos sobre la mesa. No hables con la boca llena. No mastiques con la boca abierta.
No hagas ruido con los cubiertos. No te aceleres al comer. Mantén el mismo ritmo de los demás comensales. No pruebes la comida de los demás, a menos que te inviten a probar. No gesticules ni señales con los cubiertos.
No mezcles en la boca comida y bebida. A menos que te estés quemando con un alimento muy caliente. De ser necesario, hazlo de manera muy discreta. No te pares de la mesa al terminar de comer, espera a los demás y mantente conversando hasta que concluya la comida.
Y si estás pasado de tragos...
Habla lo menos posible. No ofrezcas un brindis. No le quites piezas a tu vestuario, en el caso de un caballero ¡déjate la corbata! Llama a un taxi y márchate lo antes posible.
Si estás pasado de tragos, habla lo menos posible. No ofrezcas un brindis. No le quites piezas a tu vestuario, en el caso de un caballero ¡déjate la corbata! No manejes
Cuando llegue el momento de “caminar” ponte metas: primero llegar a la próxima mesa, luego a la puerta, luego a las escaleras, etc. No intentes acercarte al anfitrión para agradecerle.
Al día siguiente llama al anfitrión, envíale un correo electrónico o envía una tarjeta manuscrita dando las gracias por la invitación.

