Fábulas en alta voz
Meta: dejar de satanizar a enero
Los invito a ustedes también a no satanizar este hermoso mes que el Señor nos permite ver. Recuerden que, si quiere echarle la culpa a un mes, debe ser a diciembre, que es el tiempo en el que más se consume, se gasta y se derrocha.
Marta Quéliz, editora L2
Por años, muchos hemos pecado de echarle al mes de enero la culpa de nuestro derroche durante todo el año, especialmente, en diciembre.
Tendemos a atribuirle a sus 31 días la responsabilidad de no saber poner en práctica el popular refrán: “Guardar pan para mayo y harina para abril”. Lo que nos obliga a ser “el pijotero que le gusta pedir”.
Es tiempo de que entendamos que el problema no lo tiene el mes, lo tenemos nosotros por no saber organizarnos, planificarnos mejor y controlar nuestros impulsos a la hora de gastar de forma desmedida.
Invertir con miras al futuro
Viendo el mismo panorama año tras año, los memes que satanizan a enero y el clamor de la gente que lo ve como si durara algunos ‘cinco meses’, me fui a una ciudad fabulosa donde el calendario no tiene nada que ver con nuestras acciones.
Los días nos guían y nos ayudan a cumplir con una agenda, pero no inciden en lo que hacemos cualquier mes del año. En este lugar, cada quien es responsable de lo que hace, y está consciente de que no es lo mismo gastar que invertir. Todo lo que hacen es con miras al futuro.
Claro, no dejan de vivir su día a día, pero lo hacen sin querer llevarse el mundo por delante. Están claros en que siempre hay un mañana.
Un mes de retos y nuevos comienzos
En esta ciudad fabulosa, me sorprendió ver cómo ansían todos que llegue enero. Es éste el punto de partida para los habitantes de este lugar reinventarse, comenzar nuevos proyectos, trazar las pautas a seguir para ir tras el éxito, ya sea en la salud, en lo familiar, lo profesional, lo personal…
Así como anhelan un diciembre para cerrar ciclos, sueñan con la oportunidad de tener un enero para dar inicio a cosas nuevas. Valoran el alfa y el omega de igual forma, aunque saben que cada concepto tiene distintos propósitos. Es tan correcto el accionar de quienes viven en este lugar de ensueño que, se me hizo difícil regresar a la realidad a escuchar los mismos lamentos contra enero.
¿El malo es diciembre?
Tuve que regresar porque este año, yo sí quiero ver a enero como un mes donde han de iniciar nuevas conquistas en todos los aspectos de mi vida. No quiero que lo negativo domine el panorama optimista con que vengo este 2026.
Los invito a ustedes también a no satanizar este hermoso mes que el Señor nos permite ver. Recuerden que, si quiere echarle la culpa a un mes, debe ser a diciembre, que es el tiempo en el que más se consume, se gasta y se derrocha.

