psicología
¿Por qué los padres no deben ser amigos de los hijos?
La visión, la experiencia, el sentir, el peso y la responsabilidad de los progenitores no hay nadie que lo pueda sostener o que pueda hacer ese papel.
Ana Reyna dice que los amigos ya los hijos los encuentran afuera.
“Nunca voy a ser un amigo de mi hijo, siempre tengo que ser la autoridad”, es la frase que utiliza la licenciada en Educación con una especialidad en Psicología, Ana Reyna para explicar por qué los padres no debe ser amigos de sus hijos.
La profesional aclara que sí hay que tener esa cercanía que permita que los hijos puedan y quieran conversar y contar sus problemas, sin embargo, señala que los hijos no pueden sentir que están a la par de los padres, pues cuando se vuelven amigos de sus hijos pierden la perspectiva de la autoridad.
“Siempre el padre tiene que ser una autoridad donde el hijo tenga que mirar hacia arriba, que vea a alguien a quien quiera imitar, alguien a quien quiera seguir, alguien a quien quiera rendirle honor...”, explica Reyna.
Agrega que los amigos ya los hijos los tienen afuera y que éstos siempre van a acompañar como amigos y darán sus puntos de vista como amigo, pero “padre y madre solamente hay uno”. Asimismo, sostiene que la visión, la experiencia, el sentir, el peso y la responsabilidad del padre no hay nadie al que lo pueda sostener o que pueda hacer ese papel.
“Los amigos nos confiamos cositas y filtramos, pero en el momento de la verdad hay muchos amigos que no están. La madre y el padre, generalmente, están en todo momento o deberían estar en todo momento”, afirma.
Ana Reyna, educadora y psicóloga
Sin embargo, la especialista en Psicología muestra también la otra cara de la moneda al afirmar que “hoy en día hay muchos hijos huérfanos de padres vivos”, pues hay familias que proveen lo material y la alimentación, pero dejan de lado el afecto y la comunicación.
Importancia de la disciplina
Desde hace un tiempo Ana Reyna ha abanderado el tema de “la crianza responsable”, la cual busca formar desde el amor, desde el respeto y la comunicación en donde se entienda que se está haciendo un trabajo con un ser humano que se va desarrollando y que mañana va a ser un ente productivo a la sociedad.
Este tema también viene a hacer le frente a una dura realidad que enfrentan los padres en la educación de sus hijos: la falta de tiempo, factor que ha llevado a muchos a cometer abusos por no dar explicaciones.
“No tenemos tiempo y es más fácil dar un trompón. Estamos corriendo y es más fácil decirle, ‘quédate en tu cuarto’, sin explicarle el porqué”, afirma la profesional en entrevista con Listín Diario.
Reyna sostiene que esa acción de disciplina no funciona ni son los más recomendados, porque se vuelven un patrón de abuso que se van repitiendo de generación en generación. Como educadora y psicóloga, hoy dice que se debe seguir una crianza responsable basada en el amor, el respeto, la comunicación y los valores.
“No simplemente dar comida y dar, por ejemplo, una casa, sino saber que estamos haciendo un trabajo con un ser humano que se va desarrollando y que mañana va a ser un ente productivo a la sociedad”, comenta la educadora.

