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Dustin Muñoz expone sus pinturas en APEC
Las pinturas exhibidas por Dustin, son de gran formato, ocupan prácticamente todos los paños de pared. El uso de vibrantes colores esta vez se encuentra ausente, reemplazados por tonos suaves, casi etéreos, lo que contribuye a la sensación de angustia, temor, recogimiento, vana esperanza y lucha por la vida
Es una obra dedicada a la protesta del desperdicio en que se ha envuelto esta sociedad
Dustin Muñoz es un artista joven, pero su juventud, solo se reduce a los años, en su cerebro bullen ideas que parten de la antigua Grecia y del renacimiento.
Acaba de presentar una muestra de su obra, en la Casona de la Universidad APEC, en honor a su amigo y mentor, el inolvidable arquitecto Cesar Ivan Feris Iglesias, cuya falta se hace cada día más notoria, en esta sociedad cada vez, más incongruente.
Las pinturas exhibidas por Dustin, son de gran formato, ocupan prácticamente todos los paños de pared. El uso de vibrantes colores esta vez se encuentra ausente, reemplazados por tonos suaves, casi etéreos, lo que contribuye a la sensación de angustia, temor, recogimiento, vana esperanza y lucha por la vida.
Son pinturas que representan el desesperado que hacer de médicos y enfermeras, dentro de un recinto que parece situado, cerca de un campo de batalla.
Dustin Muñoz, el joven artista, curso también la carrera de filosofía, lo que le permite reflexionar sobre el destino humano y su inexorable final.
Dustin maneja el pincel con la maestría de los grandes, sus trazos finos son delicados y precisos. Sus volúmenes justo del tamaño adecuado para equilibrar la escena.
En la pintura, en donde un grupo de médicos se afana por salvarle la vida a un herido, aplica con delicadeza el color amarillo en los gorros de cabeza, en un tono suave que realza el color azul desvaído de las batas médicas.
Pintura de Dustin Muñoz
Su estilo realista, con las figuras perfectamente diseñadas y dibujadas, nos sumerge en la angustia del momento. Pinta en el fondo del cuadro la fila de camas con heridos y las bolsas de sangre que cuelgan, destinada a mantenerlos con vida en medio de la batalla que, seguramente, sigue su curso. Esta obra es una clara protesta al horror de las guerras sin sentido, en donde mueren millares para enriquecer a unos cuantos.
Dustin pinta en otros cuadros, piezas de objetos variados, metidos en una caja de cartón con destino al basurero. Es una obra dedicada a la protesta del desperdicio en que se ha envuelto esta sociedad, en donde todo está fabricado solo para durar un corto periodo de tiempo, con el fin de obligar al usuario a comprar otro artefacto nuevo.
Caja de cartón con destino al basurero.
En esta ocasión su paleta se encuentra embebida de tonos sombríos: marrones, grises, blancos sucios y en el fondo: los grandes culpables: La industria matriz y las del gas y la gasolina. Dustin maneja con destreza no solo la forma y el contenido, sino el sentido de la vida contemporánea, tal y como lo hicieron los grandes maestros en épocas claves para la historia del arte.
Son más los cuadros que se exhiben, cada uno con un mensaje subliminal y una maestría en el oficio que lo colocan a la cabeza de nuestro arte nacional y del Caribe.

