Raphael y los recuerdos que atesora de República Dominicana

“El Divo de Linares” regresa el día 6 de mayo al Teatro Nacional Eduardo Brito para su concierto “Raphaelísimo”, bajo la producción de César Suárez Pizzano.

Raphael celebra sus 60 años sobre los escenarios con un nuevo proyecto "Raphael 6.0", en el que incluirá un gran concierto en el Wizink Center Madrid. Foto: Archivo EFE.

Raphael

Nacido en España, pero querido en República Dominicana, así es Raphael.

A lo largo de sus 60 años de trayectoria, gran parte de ese tiempo visitando Quisqueya, el artista ha creado una relación de amistad con un grupo de fanáticos dominicanos, con el que se reúne cada vez que visita el país, parada obligatoria en cada una de sus giras.

En mayo, no será la excepción cuando “El Divo de Linares” regresa el día 6 de ese mes al Teatro Nacional Eduardo Brito para su concierto “Raphaelísimo”, bajo la producción de César Suárez Pizzano.

Raphael contó a LISTÍN DIARIO los recuerdos que atesora de esta tierra, entre ellos su fanaticada.

“Son tantos años que me resulta complicado dar una cifra concreta de cuántas veces he actuado en el país… pero han sido muchísimas, desde mis primeras giras por América. Ya sabéis que siempre procuro venir con cada gira, y esta no iba a ser menos”, expresó.

“Los mejores. República Dominicana es un paraíso natural y tiene un público extraordinario, muy musical y muy sensible. La música forma parte de su vida cotidiana, y eso se nota: escuchan, sienten y también exigen calidad. Es un público muy cálido y conocedor”, afirmó.

Además de disfrutar del paisaje y la gastronomía dominicana, Raphael planea recibir a su club de fans en el hotel, como ya es costumbre. La relación es tan estrecha que a algunos los conoce desde hace décadas.

“Si la agenda lo permite, siempre intento reunirme con mi club de fans en el hotel. Con algunos nos conocemos desde hace décadas, y siempre se suma gente nueva. Me gusta ese contacto cercano, conversar con ellos, ponernos al día… es una parte muy especial de cada visita”, dijo.

“Es un país al que siempre apetece regresar, no solo por su belleza, sino por el cariño que recibo cada vez que vengo. Es una tierra muy especial para mí”, recalcó.

CONCIERTO

Raphael confesó que ya cuenta los días para reencontrarse con el público nacional al que define como “exigente” y “conocedor”.

Para el 6 de mayo, tiene un espectáculo especial con sus mayores éxitos, especialmente los más aclamados en cada presentación suya en la sala principal Carlos Piantini del Teatro Nacional en Santo Domingo.

“¿Mi gran noche?, ¿Yo soy aquél?, ¿En carne viva?, ¿Cómo yo te amo? He tenido la fortuna de contar con un repertorio amplio de canciones que han conectado muy bien con el público dominicano, y en cada concierto hay varias que son imprescindibles”, comentó.

“Disfrutar, emocionarme y emocionar. Conectar con el público y celebrar juntos el reencuentro. Ya estoy contando los días para volver a subir al escenario en Santo Domingo”, aseguró.

“Raphaelísimo” inició a mediados del año pasado con un total de 24 conciertos en distintas ciudades de España.

Tiene que sentir una canción para interpretarla

Sobre su éxito “Soy aquel”, compuesto por Manuel Alejandro, donde un hombre se describe como la única opción real para su amada, el intérprete reveló que, aunque no se identifica con la historia, no la hubiese interpretado si no la sientiera. 

Con esta canción, Raphael se catapultó a la fama internacional tras su actuación en el Festival Eurovisión 1966, donde España obtuvo la séptima posición en el certamen que se celebró en Luxemburgo.

“Soy aquel” es uno de los himnos de la música y la balada española, siendo versionada innumerables veces, incluyendo la salsa de Ray de la Paz y la cristiana de Luis Santiago, así como la del cantante argentino Gerónimo Rauch, quien logró obtener el 46 por ciento de los votos del público por su interpretación en el programa “La mejor canción jamás cantada”.

En la conversación con este medio, Raphael reveló que, aunque no se identifica con dicha historia, si no la sintiera, no la hubiera interpretado.

“Si no hubiera sentido la canción, no la habría cantado. Más allá de si está basada o no en una experiencia concreta... Me gusta interpretarla en directo porque tiene todos los ingredientes de una gran canción: una melodía poderosa, una letra con la que cualquiera puede identificarse y unos arreglos magníficos. Es una obra redonda”, reconoció.

“Hay muchas, y van cambiando con el tiempo. En esta gira, por ejemplo, estoy rescatando 'Si no estuvieras tú', que siento como una de las más especiales de mi repertorio”, explicó.