para recordar
McLain, único con 30 triunfos sin uno como relevista
Tony Grullón
El último lanzador en conquistar 30 triunfos en una temporada es el derecho Denny McLain, de Detroit, quien obtuvo 31 en 1968.
Esa estación de 30 éxitos para McLain es la última en los pasados 92 años, justo desde 1934 en que un pitcher ha alcanzado esa cantidad de victorias y es la única vez en la historia de la llamada pelota viva que un pitcher ha alcanzado esta cantidad sin registrar ninguna como relevista.
Un trío de pitchers al menos desde 1920 hasta el 34 alcanzaron al menos 30 triunfos, empero algunos de estos fueron conquistados en rol de relevo, mientras que McLain logró sus 31, todos mediante aperturas.
En total, inició 41 choques, de estos completo 28. Los pitchers que superaron los 30 triunfos desde 1920 a 1934 fueron Jím Bagby, de Cleveland, quien logró marca de 31-12 en 1920; Lefty Grove, de los Atléticos de Filadelfia en 1931 con récord de 31–4, de estas tuvo 27 victorias en aperturas y cuatro como relevista y Dyzzy Dean con los Cardenales en 1934 tuvo foja de 30 – 7, ninguno de los tres ganaron 30 juegos de apertura mediante esas temporada.
Como datos curioso, Grove con esas 31 victorias de 1931 se convirtió en el único de la historia en ganar 30 triunfos en una estación y no haber lanzado 300 entradas, pues lo realizó en sólo 288.2 de actos y ese año conquistó la triple corona del pitcheo.
Norris, grand slam tras 4 ponches
Derek Norris, un receptor de los Padres de San Diego, es el único pelotero en la historia de la gran carpa en disparar un grand slam, luego de haber sido ponchado en sus cuatro primeros turnos. Esto ocurrió el viernes 29 de mayo del 2015 en un choque entre Padres y Piratas, el cual había llegado al noveno acto empatado a dos vueltas. Los Padres llenaron las bases sin out en la conclusión del noveno acto y luego de dos outs seguidos en el pentágono se preparó el escenario para el estacazo de Norris con los sacos repletos frente a Robert Scahill para finalmente lograr su proeza y dejar en el terreno a los Bucaneros. San Diego se alzó con la victoria 6 vueltas por 2.

