Desde la última butaca

Una batalla tras otra (y 2)

Paul Thomas Anderson sabe que el drama cada día es más obsoleto para los usuarios de Redes Sociales e Inteligencia Artificial. Una generación completa se aleja de ese cine que propone obras a la usanza de otros tiempos y experimenta nuevas formas de videaje. Ya lo intentó con “Magnolia” (1999) aunque sus resultados fueran otros. Comprendió necesario romper esquemas. Duró casi veinte años dándole vueltas al libro de Thomas Pynchon como si con ello fuera a descubrir el mundo. Aplicó la sátira y el humor negro a una historia donde todo lo que parece no es, porque es juego, una locura fílmica ambiciosa que saber ser distinta, como la vida de cada quien. Hay una escena donde el personaje de Bob (Di Caprio) va al supermercado en busca de pertrechos para su hija cuando lo sorprende el sanguinario coronel Steve J, Lockjaw, y entre ambos ocurre un breve y antológico diálogo. Y me detengo aquí porque esto no es un spoiler sino un comentario al margen. La escena es definitoria para el futuro de ambos.

Anderson busca locaciones en los llanos y pedregales donde nunca se ha filmado. Y apuesta a más. El centro de retención de indocumentados lo prepararon junto al Muro Fronterizo que marca la línea divisora entre México y los Estados Unidos. Dentro del casting no solo resalta el efectivo elenco seleccionado para del filme, sino que los policías, dueños de tiendas y demás personal colateral, fue extraídos de la vida real.

Hablando del elenco me detengo solo en dos célebridades. Benicio del Toro, en el corto pero muy efectivo rol, no solo asume como Senséi de una escuela de Artes Marciales, sino que es el propietario de centros clandestinos de refugio para emigrantes indocumentados. Su doble personalidad merece un premio, como también Sean Penn, el personaje negativo, un oficial del ejército transformado por Anderson en un “muñeco de cuerda” hasta en su andar. Sus apariciones resultan clases magistrales. Leonardo Di Caprio reverdece en sátiras salpicadas de humor negro. Solo recordar su personaje en “Erase una vez en Hollywood” para demostrar su eficacia e innovación. La revelación es para Chase Infinity, siempre sobria y portadora de la rebeldía que heredó de su madre.

Lo demás elementos técnicos se mueven en espiral y se complementan dentro del reparto junto con los valores del diseño de producción. Estoy hablando de música, fotografía, efectos visuales y sobre todo ese guion de 600 páginas que al final tuvo que ser reducido para adecuarlo al presupuesto alcanzado para el rodaje, un total de 175 millones de dólares.

Ficha técnica

País: Estados Unidos. Año: 2025. Duración: 161 minutos. Dirección y guion: Paul Thomas Anderson (novela de Thomas Pynchon). Reparto: Leonardo Di Caprio, Sean Penn, Benicio del Toro, Chase Infinity, Teyana Taylor, Regina Hall y Tony Goldwin. Premios: Oscar a la Mejor Película 2025. Sinopsis: Un ex revolucionario, tras años apartado de la lucha, vuelve a la acción para enfrentar a viejos enemigos...

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