enfoque

El colmado de la esquina

Cuando una cervecera patrocina a un colmado, está pensando en sus ventas; no en cómo, a falta de espacio en esa esquina, el consumo de cerveza en sillas plásticas en la calle afecta mi salida y regreso a casa. En términos generales, las empresas buscan generar beneficios para sus stakeholders. Según R. Edward Freeman (1984), estos se definen como cualquier grupo o individuo que puede afectar o ser afectado por el logro de los objetivos de la organización. 

Dentro de estos stakeholders, hay algunos que contribuyen directamente a la empresa, tales como los empleados, los inversionistas y los suplidores. Sin embargo, también existen personas o grupos que no contribuyen de manera directa, pero que tienen algún derecho o interés sobre los recursos que utiliza la empresa y, por tanto, pueden beneficiarse o verse perjudicados por sus actividades, como ocurre con los vecinos de una comunidad. En este contexto, Nuno Gil y William Schulze, en su artículo Stake Governance - Fairness, Property Rights, and the Challenge of Governing Non-Contributing Stakeholders (2026), argumentan que la teoría de los stakeholders resulta insuficiente y requiere una revisión, especialmente en lo relativo a los actores no contribuyentes. 

En particular, se plantean la siguiente pregunta: “¿Pueden los actores no contribuyentes ser incorporados de maneras que sean tanto justas como eficientes —y, de ser así, cómo?”. Se trata de un artículo altamente recomendable, sobre todo en el contexto del problema de la vetocracia o, como lo ha llamado en por lo menos una ocasión el presidente Abinader, el “permiso social” para las inversiones en minería.

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