opinión

¿A dónde va el dinero de tu pensión?

Una concentración

que preocupa

Has trabajado durante años, aportando cada mes con la esperanza de tener una pensión digna el día que te retires. Pero, entre tú y yo, ¿sabes realmente en qué se está invirtiendo tu dinero?

En la República Dominicana, entre un 68 % y un 72 % de los fondos de pensiones está invertido en deuda pública (bonos del Ministerio de Hacienda y títulos del Banco Central), según datos oficiales al 31 de enero de 2025. Esto significa que los ahorros de los trabajadores están siendo utilizados principalmente para financiar el gasto estatal, en lugar de impulsar el desarrollo productivo o generar mayor rentabilidad para los afiliados.

¿Qué fondos tienes tú

(y todos los afiliados)?

Al cierre de 2024, el patrimonio total de las cuentas de capitalización individual alcanzó RD$1 billón 108,995.1 millones, creciendo un 15.2 % respecto a 2023. De ese aumento, RD$97,654.9 millones provinieron de aportes de empleados y empleadores, y solo RD$70,600 millones (48 %) fueron rendimientos de inversión. La rentabilidad sigue siendo limitada para millones de dominicanos que esperan una pensión justa al final de su vida laboral.

¿Qué hacen

otros países?

En América Latina, varios sistemas han diversificado sus inversiones:

Chile: limita la inversión en deuda pública a menos del 35 % y apuesta por infraestructura, fondos internacionales y acciones.

México: destina cerca del 50 % a deuda estatal; el resto va a bonos corporativos y proyectos productivos.

Colombia y Perú: no superan el 45 % en deuda pública. Las AFP privadas invierten en activos de mayor rentabilidad.

Propuestas para

un nuevo rumbo

Entre tú y yo, ha llegado el momento de cambiar el modelo dominicano. Estas son algunas medidas urgentes:

1. Establecer un tope legal a la inversión en deuda estatal. No más del 50 % del total del fondo debería ir a bonos del Ministerio de Hacienda o del Banco Central.

2. Crear un portafolio nacional de inversiones estratégicas. Parte de los fondos podrían dirigirse a sectores como energía renovable, tecnología, agroindustria o turismo sostenible.

3. Permitir participación en fondos internacionales. El acceso gradual a mercados globales podría ofrecer mayor rentabilidad y protección frente a crisis locales.

4. Fortalecer la supervisión con participación ciudadana. Crear un consejo consultivo de afiliados, con voz en las decisiones, y publicar reportes semestrales accesibles.

5. Incentivar la inversión privada nacional. Autorizar la compra de instrumentos financieros emitidos por empresas dominicanas solventes.

6. Cambiar la forma en que las AFP cobran comisiones. En lugar de recibirlas sobre el saldo acumulado, deberían cobrarlas en función del rendimiento que generan sobre los aportes mensuales del trabajador. Esto haría más justo el sistema y alinearía los intereses de las AFP con los de los afiliados.

Una bomba de tiempo… 

o una oportunidad histórica

Concentrar el 70 % del ahorro previsional en deuda pública no solo es un error técnico: es una amenaza silenciosa. Si el Estado entra en crisis fiscal o se ve forzado a una reestructuración de deuda, los trabajadores pagarán las consecuencias.

Estos fondos no son del gobierno: son el esfuerzo de toda una vida de millones de dominicanos. No pueden seguir siendo usados como salvavidas fiscal.

Entre tú y yo, si no reformamos el modelo hoy, mañana podríamos ver a toda una generación de jubilados enfrentando la vejez con pensiones insuficientes y con la frustración de haber confiado en un sistema que no los protegió.

“La previsión no es ahorrar lo que sobra, sino asegurar lo que no puede faltar.”