PUNTO DE MIRA
Candidaturas en PRM pasan a la clandestinidad
El presidente Luis Abinader es el primero que no cree en el juramento de pasividad que hacen los aspirantes presidenciales del PRM porque sabe que la esencia de la actividad política es la lucha por el poder, por eso la aparente advertencia del mandatario entra por un oído y sale por otro.
Claro que habrá un repliegue momentáneo, pero solo para buscar nuevas formas de hacer lo mismo. En política no hay vacaciones. Si bien que el líder del PRM podría usar el teatro de reemplazar algún funcionario como aparente cumplimiento de la amenaza, no se excederá ya que todos son “hombres del presidente”.
Se sabe que los políticos quieren crecer y tienen demandas de sus allegados además de que desean marcar su vida con un escalón tan alto como es la presidencia de la república.
En la historia del PRD, ambiente de formación de la mayoría de los dirigentes del PRM, la lucha por la candidatura presidencial fue origen y causa de las mayores confrontaciones internas. Los parciales de los aspirantes llegaron a constituir internamente estructuras similares al partido mismo que llegarían a convertirse en otros partidos como el BIS de Peña Gómez o el PRI de Jacobo Majluta.
El manejo de Las Tendencias de los aspirantes presidenciales es la historia misma del PRM ya que son la resultante de la alianza de los grupos de Hipólito Mejía y Abinader.
En la actualidad no se percibe algún dirigente con la fuerza interna de los mencionados lideres y quizá ese crecimiento es lo que quiere evitar Abinader porque es el germen de la división.
Pero, aunque no se constituyan en grandes estructuras, las aspiraciones tomarán formas y pasarán a la clandestinidad de lo que también hay experiencias en el partido de gobierno y también en el PLD y la FP que también son partidos productos de la lucha por el poder. Los aspirantes presidenciales del PRM tendrán “amores escondidos” porque más que Abinader se oponga.
En la vida interna del PRM hay algunas curiosidades como la apatía del secretario general, José Ignacio Paliza, que muestra desinterés por la presidencia y que algunos atribuyen a que no quiere cruzarse con una posible permanencia de Abinader; también está el estatus de las damas aspirantes porque ambas cibaeñas son funcionarias electas y aunque hagan política no pueden ser destituidas por el presidente de la República o David Collado, quien tiene una sustentación que traspasa las fronteras del partido.
A lo que estamos atentos es a la creatividad de los aspirantes presidenciales para mantenerse en el foco de la opinión pública desde la clandestinidad porque de lo que se trata es de estar vigentes en el mercado electoral y no es verdad que los seguidores, que ven en estos políticos su posibilidad de subir en la escalera social, dejarán de actividad en favor de uno o de otro.
Las tendencias en la política dominicana es una realidad. Son como un nudo gordiano. Quizás Abinader haga como Carlo Magno y para quedarse con el poder opte corte este nudo aspiracional vez de intentar desatarlo. Son las circunstancias las que mandan y seguramente el líder del PRM entiende que carece de un seguidor que le garantice con su victoria un futuro tranquilo y de respeto a su legado. Eso anida el continuismo.

