ASUNTOS DE DERECHO
El caso Junko
Este vil asesinato, secuestro, actos de tortura y sadismo a que fue sometida la joven colegiala japonesa Junko Furuta, me ha dejado absorto al pensar cuánta maldad existe en este mundo. Esta jovencita fue brutalmente torturada hasta morir, y hoy quiero compartir este suceso con ustedes, repito, sin salir aún de una tristeza enorme que me embarga. Junko Furuta, fue secuestrada, torturada, violada y asesinada por cuatro estudiantes del mismo colegio en noviembre del 1988. Esto sucedió en Japón. Estos jóvenes la raptaron y la escondieron durante 44 días. Algunas de las torturas que le causaron a Furuta fueron: 1) Tenerla desnuda la mayor parte del tiempo. 2) Violarla todos los días, uno o más de ellos, por vagina y ano. Invitar a Más de 100 hombres a violarla un total de 500 veces. En una ocasión, 12 hombres en un mismo día. 3) Golpearla a cada momento, con palos de golf. 4) Estrellarle la cara repetidamente contra el suelo de cemento. 5) Orinar encima de ella. 6) Fotografiar todo el tiempo las torturas. 7) Antes de violarla, obligarla a masturbarse delante de sus captores o sus invitados, mientras éstos tomaban cerveza. 8) Introducirle objetos en la vagina, incluyendo una botella y una barra de hierro, lastimándola. 9) Negarle el agua y la comida. 10) Al pedir comida y agua, hacerle comer cucarachas vivas y beber su propia orina. 11) Insertarle un aparato pirotécnico en el recto y encenderlo causándole graves quemaduras. 12) Amputarle el pezón izquierdo con un alicate. 13) Atarla de pies y manos, acostarla boca arriba, y dejarle caer mancuernas en el estómago. 14) A raíz de las graves lesiones, hacerle perder el control de los esfínteres. 15) Castigarla cada vez que se orinaba. 16) Romperle todos los huesos de una mano a pisotones. 17) Introducirle tijeras y pinzas para pollo rostizado en la vagina, desgarrándosela. 20) Colgarla del techo y usarla como saco de boxeo 21) Meterla varias horas en un congelador. 22) Quemarle los párpados con cera caliente. 23) Clavarle docenas de agujas de coser en los pechos. 24) Quemarla en la vagina con cigarrillos y en el clítoris con encendedores. 25) Insertarle en la vagina una lamparita caliente, que se rompió adentro. Luego de todo esto, la jovencita murió tirada en el suelo dando vueltas y convulsionando. Señores, ¿les comento algo? Esos eran menores de edad pero a diferencia de aquí y las voces que se oponen a que endurezcan las penas a esos menores de edad “delincuentes”, en Japón los juzgaron como adultos... eso es justicia, sí señor. Imitemos a Japón.

