Cruces de la Esperanza
Ciudad Colonial: la Catedral, su entorno y las Cruces de la Esperanza
A tono con la Cuaresma y la Semana Santa, el Museo de la Catedral exhibe temporalmente Cruces de la Esperanza.
Fachada y campanario de la Catedral bajo un cielo entoldado
Es uno de los monumentos más emblemáticos de República Dominicana: la Basílica Catedral Metropolitana Santa María de la Encarnación, Primada de América.
Tanto en días de sol, cuando refulge con su resplandor dorado, como en días de lluvia, es el punto más importante en la Ciudad Colonial.
Bajo un cielo entoldado y chubascos que impiden apearme del auto, me desplazo por el lugar durante un paseo sabatino.
La lluvia ha dejado desierto los 4,500 metros del Parque Colón, que en un tiempo se llamó Plaza Mayor y Plaza de Armas. Posteriormente, Plaza de la Catedral. Pero antes de nivelarla se conocía como “La Sabanita”.
A su lado, hacia la calle Arzobispo Meriño, la fachada principal, de estilo plateresco renacentista de la Catedral es objeto de atención de un grupo de turistas que, desde el atrio, contemplan la puerta principal, Puerta Mayor que, sin bisagras, gira sobre su propio eje.
Y aguzando la vista van detectando en su friso exterior las figuras de grifos, centauros, langostas, cálices, cuernos de la abundancia, liras y hasta un busto de mujer.
En el año 1588, el atrio fue escenario de un entremés satírico, con un argumento de doble sentido contra el Gobernador Presidente y sus oidores, dejando entender las injusticias que sufrían.
Su autor, el maestro y canónigo Cristóbal de Llerena, fue sacado del país, provocando que al día siguiente el Maestreescuela y Provisor del Cabildo Eclesiástico excomulgase a los alguaciles que apresaron a Llerena. (Datos: Santo Domingo: Llave de las Indias Occidentales). Durante la dominación haitiana, en el siglo XIX, el atrio fue convertido en mercado público.
Fachada del Museo de la Catedral
Nos dirigimos hacia la izquierda en la calle Padre Billini y asimismo a la izquierda en la siguiente calle, Isabel la Católica. A pocos pasos, a la derecha, vemos el edificio con un frontis triangular que aloja el Museo de la Catedral.
Aparte de su exposición permanente de tesoros, tiene la Sala de Exposiciones Temporales Patricia Reid, en la cual exhiben, hasta el 10 de abril, las Cruces de la Esperanza.
Cruces de la Esperanza
Estas cruces, creadas por Desirée Cepeda, tienen una peculiaridad: no gritan dolor, sino esperanza. Es la vida después de la muerte.
Están hechas con piezas de artículos o muebles antiguos, o “viejos”, de esos que en los hogares van echándose hacia un rincón para guardar, por los recuerdos que provocan, pero que ya no están de moda o están inservibles.
Las cruces, pintadas mayormente con un vibrante colorido y algunas hasta con flores, son muestra de optimismo y amor, de arte y artesanía.
Al lado del Museo, el edificio con doble galería o “loggia”, lleva el nombre de quien vivió en esta casa durante la dominación haitiana (1822-1844): el gobernador Gerónimo Borgella.
El horario de visita del Museo de la Catedral es, en días regulares, de miércoles a sábado, de 10:00 am a 6:00 pm; domingos, de 2:00 a 6:00 pm. En Semana Santa: de martes a jueves, entre 10:00 de la mañana y 4:00 de la tarde.

