próstata
Cuando la próstata crece y los medicamentos no son suficientes: ¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
En la mayoría de los casos, el tratamiento inicial incluye medicamentos que ayudan a relajar la próstata o a reducir su tamaño.
El crecimiento benigno de la próstata, conocido como hiperplasia prostática benigna (HPB), es una condición muy frecuente en hombres a partir de los 45-50 años.
Aunque no se trata de cáncer, puede afectar significativamente la calidad de vida al provocar dificultad para orinar, chorro débil, urgencia urinaria, levantarse varias veces en la noche y sensación de vaciado incompleto.
En la mayoría de los casos, el tratamiento inicial incluye medicamentos que ayudan a relajar la próstata o a reducir su tamaño. Sin embargo, un grupo importante de pacientes no logra mejoría suficiente o presenta progresión de los síntomas. En estos casos, es fundamental conocer que existen múltiples alternativas seguras y efectivas.
¿Cuándo considerar otros tratamientos?
Se debe pensar en un tratamiento más avanzado cuando:
-Los síntomas son severos o persistentes
-Existe retención urinaria
-Hay infecciones urinarias repetidas
-Aparece sangrado urinario
-Se afecta la vejiga o los riñones
Opciones de tratamiento disponibles
La urología moderna ofrece diferentes alternativas, que se seleccionan según las características de cada paciente.
1. Terapias mínimamente invasivas: Son procedimientos de rápida recuperación, generalmente ambulatorios:
-Terapia con vapor de agua (Rezûm): reduce el tejido prostático mediante energía térmica .
-Dispositivo iTind: remodela la uretra prostática sin necesidad de cirugía mayor
-Urolift: implantes que abren el canal urinario sin retirar tejido
Estas opciones son especialmente útiles en pacientes que desean preservar la función eyaculatoria y evitar procedimientos más invasivos.
2. Cirugía con láser prostático
Es una de las alternativas más avanzadas y efectivas en la actualidad.
-Enucleación prostática con láser (HoLEP o ThuLEP): permite remover el tejido obstructivo de forma completa
-Vaporización láser: indicada en próstatas de menor tamaño
Entre sus principales ventajas se encuentran menor sangrado, recuperación más rápida, corta hospitalización y resultados duraderos, incluso en próstatas grandes.
3. Cirugía convencional:
Incluye la resección transuretral de la próstata (RTU) y, en algunos casos, la cirugía abierta. Aunque hoy en día ha sido desplazada en gran parte por tecnologías más modernas, sigue siendo una opción válida en centros donde no se dispone de láser o en casos específicos.

