realidad y fantasía
Los genios ocultos
Así como hay gente que da hasta lo que no tiene por introducirse en los círculos sociales más exigentes y figurar constantemente en la prensa y en las revistas llamadas del corazón, existen también en nuestros días seres discretos que detestan el llamado “figureo”
Maria Cristina de Carias
Hay gente que es famosa por sus obras, ya sean intelectuales o artísticas. Otras lo son por su posición social o un apellido destacado durante muchos años o siglos.
Pero también hay gente que nunca se hizo famosa, ni trato de destacarse y que, al morir, se descubre la maravillosa obra que hizo en vida, lejos de la fama y la fanfarria pública.
Tal es el caso de Vincent van Gogh, totalmente desconocido por sus contemporáneos y considerado un enfermo mental por sus familiares.
Resulta que era un genio, despreciado y olvidado, reducido a habitar en un pueblecito, lejos de la civilización y por supuesto de la vida social de su época.
Esto sucede con más frecuencia de lo que se puede imaginar cualquiera. Así como hay gente que da hasta lo que no tiene por introducirse en los círculos sociales más exigentes y figurar constantemente en la prensa y en las revistas llamadas del corazón, existen también en nuestros días seres discretos que detestan el llamado “figureo”, pero que calladamente producen obras extraordinarias en todos los renglones del saber.
Hay de todo en la viña del Señor. Lo interesante es descubrir la obra de esos genios ocultos y deleitarse, aunque físicamente no podamos alabarlos ni felicitarlos.

