MITOLOGÍA
Saturno y Cronos
Escultura de piedra de Saturno devorando a su hijo, en San Petersburgo, Rusia. ISTOCK
Una de las crisis más relevantes en las vidas de las personas comienza pasados los 27 a 30 años. Ocurren circunstancias que provocan transformaciones profundas en las personas. Regularmente hay un cuestionamiento acerca del propósito de nuestra existencia, y se comienza a evaluar el tiempo transcurrido a través del tránsito sobre la tierra. Lo que se ha hecho, lo que considera que “le han hecho”, lo que falta por hacer. Este tiempo es provocado por el retorno de Saturno a la posición que tenía cuando la persona nace.
Saturno, dentro de la mitología romana, es una de las deidades destacadas. Representado por un anciano de barbas blancas, y una hoz, simbolizando el tiempo, cronos. Que limita y juzga. Es la ley. Según la mitología, Titán, su hermano mayor le permitió reinar en su lugar en la sucesión de su padre. Con la condición de que podría tener hijos varones, y sus sucesores serían los hijos de Titán. Saturno aceptó las condiciones de su hermano y gobernó en su lugar, pero casó con la diosa de la fertilidad y la tierra, Ops, y tuvo hijos que devoró una vez nacidos por cumplir con su acuerdo con Titán, no obstante, Ops ocultó uno de los hijos, Júpiter.
Bajo el lente de ese saber, que lo relaciona bastante con la cosmobiología, Saturno se asocia con la ley de causas y consecuencias, cronos, el señor del Tiempo y sus limitaciones. La única forma de zafarse de la ley es aliándose a ella, en su cumplimiento. Este momento histórico de las personas marca una etapa llena de circunstancias que hacen reflexionar. Quien la vivió con consciencia sabe que está llena de eventos que resultan en transformaciones de vida trascendentales. Es como una muerte de una etapa: divorcios, matrimonios, nacimientos de hijos, cambios laborales. Esos cambios con frecuencia vienen fuera de control, no siempre llegan de forma amistosa. Los efectos de Saturno ocurren a través de la evaluación, es el maestro que enseña a golpe y porrazo, provee el resultado de la siembra. El retorno de Saturno te pasa balance. Te quita las vendas, te enfrenta con realidades, te desengaña, provee nuevas responsabilidades ante las que emerge resistencia interna. Las eventualidades de este momento demandan salir de la zona de comodidad para dar un salto hacia un capítulo de la vida siguiente.
Saturno, llamado el Señor de karma, también fue el dios de la agricultura y la cosecha. Era invocado por los romanos en los tiempos de cosecha para favorecer sus siembras.
Similitud entre Saturno y Cronos
Para la mitología griega, Saturno es representado con Cronos, es el descendiente de Urano y Gea, perteneciente a la primera generación de titanes y dios del tiempo. A pesar de haber modificaciones en ambas versiones de esta deidad por la influencia de la Antigua Roma y la Antigua Grecia, mantienen las características originales. Se presume que fue la influencia de la cultura griega lo que promovió a la adaptación de dioses griegos.
A diferencia de cómo es descrito Cronos en la mitología griega, Saturno no fue un dios cruel ni malvado para los romanos. Por el contrario, pese al terrible hecho de comerse a sus hijos, este aceptó su derrota en paz y según algunos historiadores fue acogido en Roma donde brindó a los mortales sus servicios.
Lo más importante de estos períodos de crisis es comprender que son transitorios, y los ciclos comienzan y terminan. De todas formas, buscar un acompañamiento ayuda a mantener el equilibrio, a ver la situación con más claridad y a tomar decisiones ponderadas y productivas.

