CARDIOLOGÍA PARA TODOS

Importancia del consumo de huevo

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Dr. Ernesto Díaz ÁlvarezSanto Domingo

Mientras realizaba mi caminata habitual (matutina) escuché a dos amigos discutir sobre si comer o no comer huevos para ayudar al control de su colesterol en la sangre, y pensé que Cardiología Para Todos debía referirse al tema. Quisiera empezar señalando que el huevo ha sido un alimento victimizado injustamente desde hace algunas décadas por la cantidad de colesterol que tiene la yema. Debido a esta alta concentración de colesterol, se ha recomendado la disminución del consumo del mismo como estrategia terapéutica para reducir las concentraciones sanguíneas de colesterol total y ayudar a prevenir la enfermedad coronaria. Reportes derivados del Estudio Framingham (USA) concluyen que el consumo de huevo no tiene relación con el colesterol total en sangre y, por ende, con la enfermedad coronaria. En Estados Unidos, luego de analizar 117,939 casos, se concluyó que no existe relación entre el consumo de huevo diario y el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular o infarto. La fracción lipídica (colesterol) del huevo, que se encuentra en mayor proporción en la yema, contiene grandes cantidades de ácido oleico y ácido linoleico, ácidos grasos poliinsaturados y ácidos grasos moniinsaturados. Por otra parte, el huevo tiene el nivel de fosfolípidos más alto de todos los alimentos de la dieta, lo cual resulta muy útil en el control de la hipercolesterolemia. Estudios realizados sobre el tema en cuestión han revelado que solo un 20% de la población responde con elevación del colesterol en sangre al consumo relativamente elevado de colesterol dietético, y que causas genéticas y otros factores como el tránsito intestinal rápido o lento, el sedentarismo y la obesidad pueden también influir en las modificaciones de los niveles de colesterol en la sangre. En tres grupos de jóvenes sanos se evaluó el efecto del consumo de 3,7 y 14 huevos semanales y después de 5 meses de dieta controlada se comprobó que no hubo diferencias significativas de las grasas en la sangre. Otro estudio llevado a cabo en adultos sanos con el consumo de 2 huevos diarios añadidos a su dieta habitual, puso en evidencia que a las 6 semanas de seguimiento el colesterol bueno (HDL) habría aumentado un 10 %, el colesterol total apenas un 4% y la relación colesterol total /HDL colesterol no se había modificado. Por otra parte, un estudio realizado por Keber y colaboradores puso de manifiesto que las personas que consumen más de 4 huevos por semana tenían cifras inferiores de colesterol en sangre que aquellas que consumían 1 o menos huevos a la semana. El huevo, desde el punto de vista energético, proporciona unos 80 klc., por lo cual resulta útil en las dietas de control de peso y en la alimentación de personas sedentarias o enfermas que deben evitar el aumento de peso. Las proteínas contenidas tanto en la clara como en la yema tienen un valor biológico muy alto, ya que son ricas en aminoácidos esenciales, con una calidad muy superior a las proteínas de la leche, el pescado y la carne. El huevo es un alimento natural bajo en grasa de rápida elaboración y delicioso sabor, es un protagonista en cualquier cocina, contiene gran cantidad de proteínas, cantidades significativas de vitamina A, B2, B12, D, E, y K; rico en minerales como el fósforo, selenio, hierro, yodo y zinc. La calidad de sus lípidos (grasas), mayoritariamente insaturados, puede ejercer una acción benéfica para los vasos sanguíneos (arterias) y el corazón, ya que aumenta el llamado colesterol bueno, contribuyendo así a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Debo añadir que países como Japón, España y Francia (tres de los mayores consumidores de huevo en el mundo) tienen los menores índices de mortalidad cardiovascular entre todos los países industrializados del mundo. Finalmente, una dieta equilibrada y sana no debe basarse en la restricción del consumo de huevo; si la persona es sana y aun si fuera hipercolesterolémica (colesterol alto en sangre), se debe recomendar mayor aporte de frutas, hortalizas y fibras, menos grasas saturadas y azúcares y cambios del estilo de vida (caminar, beber menos alcohol, dejar de fumar y mantener un peso ideal). Comprobadas todas las ventajas que ofrece el consumo de huevo, alimento barato y nutritivo, asequible a todas las clases sociales, debemos darle gracias a Dios que tenemos gallinas y huevos para consumir. Como país tercermundista y con todo lo que esto implica, el huevo es una alternativa alimenticia de primer orden, de fácil cocción y amplias posibilidades gastronómicas.! Que viva el huevo ! Dr. Ernesto Díaz ÁlvarezCardiólogoSubdirectorInstituto Dominicano de Cardiología

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