Caso Llenas Aybar
Los Palmas Meccía, las drogas y el satanismo acaparan el juicio de Llenas Aybar
El abogado de la defensa de Redondo Llenas, Artagnán Pérez Méndez, y el psiquiatra Máximo Beras Goico provocaron un incidente en la audiencia de ayer en la sexta cámara.
La antigua residencia de la familia Palma Meccía
El juicio sobre el secuestro y posterior asesinato del niño José Rafael Llenas Aybar giró en torno a drogas, homosexualismo y actos satánicos que supuestamente realizaban los confesos homicidas y la familia de la ex embajadora de Argentina en República Dominicana.
Sin embargo, luego de agotar una intensa jornada de interrogatorios de 8 testigos, el tribunal entró en receso hasta hoy a las 9:00 de la mañana cuando se volverán a reanudar los interrogatorios.
El Ministerio Público, la parte Civil Constituida y los abogados de los acusados centraron sus interpelaciones a los testigos en torno al esposo y el hijo de la ex embajadora de Argentina, Teresa Meccía Palmas de la Calzada.
En tanto, en la sala de audiencia del tribunal que ventila el horrendo crimen se produjo un mayúsculo incidente entre uno de los abogados de los acusados y uno de los psiquiatras citados para testificar.
Artagnán Pérez Méndez, quien encabeza uno de los consejos de la defensa, pidió al juez presidente del tribunal que enviara al psiquiatra Máximo Beras Goico a su hogar en vez de aislarlo en la sala de testigos en vista que estaba enfermo.
Sin embargo, Beras Goico rechazó las pretensiones de Artagnán Pérez Méndez argumentando que no sabía su intención en señalar que estaba enfermo.
Ante el inusitado incidente el juez Julio César Canó Alfau tuvo que dar varios malletazos sobre la mesa para calmar la reacción provocada ante lo planteado por Pérez Méndez, quien dijo que pensó que estaba haciendo una obra de caridad, pero que se le salió el tiro por la culata.
Por su parte, Beras Goico se dirigió a la sala donde estaban aislados de la audiencia los demás testigos citados para comparecer ante el tribunal.
Momentáneamente hubo que suspender la audiencia por el incidente y porque Beras Goico no podía escuchar el testimonio de la persona que estaba siendo interpelada cuando el psiquiatra acudió al lugar.
La mayoría de los testigos que comparecieron a la audiencia de ayer incurrieron en una serie de contradicciones que motivaron a que el juez presidente del tribunal le recordara que estaban bajo juramento.
Artagnán Pérez Méndez, quien encabeza la defensa de Mario José Redondo, advirtió al tribunal que fuera tomando en cuenta que ninguna persona que fuese amiga, conocida o que hubiera visitado la residencia o se tratara con los Palmas, pasó por la Policía, la que realizó las investigaciones sobre el caso Llenas Aybar.
En tanto, Luis Miguel Pereyra, vocero de la Parte Civil Constituida, advirtió a un policía que testificaba, que mentir bajo juramento era un crimen, en vista de que el raso Luis Eduardo Pimentel Suero admitiera que había visitado la residencia de los Palmas durante una fiesta.
De igual forma, el raso policial dijo no saber que supuestamente Luis Martín, hijo de la ex embajadora de Argentina, tenía un plan para secuestrar a Mariluz García, junto a Mario Redondo Llenas, uno de los coacusados.
Además, dijo no saber de un supuesto secuestro contra el hijo de Fernando Villeya y que nunca escuchó sobre secuestro ni que Redondo Llenas traficaba con narcóticos.
Sin embargo, admitió ante el tribunal que Juan Manuel Moliné Rodríguez, otro de los confesos homicidas del niño José Rafael Llenas Aybar de 12 años de edad, tenía una conducta que despertaba algún tipo de duda, al señalar que "se partía y cosa así".
Las piezas del expediente
Los abogados de los acusados entienden que desde la escena del crimen hasta el hospital Central de las Fuerzas Armadas, la funeraria y luego hasta la Policía, la fiscalía y hasta instrucción se han perdido muchas piezas.
Consideran que ante esa situación parten de buena lógica para suponer que, después de todo lo que allí los oficiales han declarado, han encubierto.
De igual forma, señalan a los oficiales que realizaron las investigaciones del crimen del niño se les impidió llegar al lugar donde apareció el cadáver del menor.
Artagnán Pérez Méndez aseguró que piezas básicas del expediente dicen quienes las remitieron, pero ni siquiera tienen las firmas.
"Entonces hay razón para uno dudar de la seriedad de los departamentos y oficiales investigativos de la Policía Nacional que realizaron las pesquisas".
El primer teniente de la Policía Nacional Henry Santiago Medina Medina, al testificar ante el tribunal dijo que no fue interrogado en la fase de instrucción, ni fue citado.
Por lo tanto, la defensa alega que cuatro oficiales de la Policía, jóvenes de mucho futuro, aparecen en toda esa trama como los usados en el caso.
Enfatiza la defensa que el informe de 12 páginas que contiene las indagatorias con relación al caso, es la pieza clave que bajó de la Policía, en donde no aparecen las firmas del coronel Rafael Oscar Bencosme Candelier, ni del general Carlos Antonio Reyes Mora.
Sin embargo, la Parte Civil Constituida dijo no saber si ese informe que tiene la defensa es apócrifo, en vista de que el que ellos tienen en su poder contiene cuatro firmas, al igual que el de la fiscalía.
Agrega Luis Miguel Pereyra que ese reporte del 7 de mayo que firman Jorge Mancebo Bautista, Fausis Jiménez Zabala, Ernesto Rafael Rodríguez García y Henry Medina y Medina, lo dirigieron al comandante del departamento de Homicidios.
Subraya que luego hay un informe del comandante del departamento de investigaciones de la Policía que remite el expediente a la Consultoría de la institución.
Mientras tanto, el juez Canó Alfau le manifestó a los abogados de la defensa que ese oficio no se encontraba escondido, sino que forma parte del expediente, el cual mediante acto se le dio a la defensa para que tuvieran conocimiento del mismo.
Entre los testigos que ayer ofrecieron sus testimonios ante el tribunal estuvieron el capitán Ernesto Rodríguez García, los primeros tenientes Henry Medina y Medina, Ramón Hernández Mañón y Oscar Luis Imbert, así como el raso Luis Eduardo Pimentel Suero.
También Jorge Luis Rodríguez Campiz, Yordi Felipe Martínez Selman, María Magdalena Giralde, madre de Kimberly, novia de Moliné Rodríguez, y Feliciano Martínez, el campesino que junto a su esposa vieron el cadáver del niño que se encontraba en las aguas del arroyo Lebrón.
El campesino Feliciano Martínez, de 60 años de edad, testificó ante el tribunal que observó el cadáver de Llenas Aybar cuando recogía cajuiles junto a su esposa Ramona Reyes en la cercanía del arroyo Lebrón.
Durante la audiencia se le presentó unas fotografías para que identificara el lugar donde apareció el cuerpo del menor.
Otro incidente
En medio de la audiencia Artagnán Pérez Méndez dijo al tribunal que en ese momento se estaba pasando un programa de televisión de Nuria Piera, quien debería de estar en la sala de reserva de los testigos.
De conformidad con el jurista, el programa se realizaba con la intervención de todo el público haciendo una encuesta pública y televisiva para dar oportunidad a que llamaran al programa de televisión las personas que estuvieran de acuerdo con que se aplicara la pena de muerte a los dos coacusados, lo que definió como algo alarmante y que eso verdaderamente era dañino para la salud del proceso.
