Político
Julio César Valentín, más allá de la política
A Santiago hay que prestarle atención porque hay casos que han desafiado las autoridades policiales.
Fuera de su vida política, como senador por Santiago, Julio César Valentín Jiminián es un hombre de compartir con sus hijos y amigos. Una de sus grandes pasiones es visitar exposiciones de artes plásticas.
En la época de carnaval es un lechón más que sale a las calles con su gente de Bella Vista a desfilar su traje.
Busca publicar algunos libros y ensayos sobre ciencias políticas, movimientos sociales y análisis históricos de las constituciones más progresistas que del país.
Como presidente de la comisión de Interior y Policía del Senado, ¿por qué aboga Valentín? Abogo por una Policía Nacional moderna, con controles internos y externos, con altos niveles de transparencia, con mecanismos de vinculación con la sociedad; porque esos temas no son exclusivos de la policía, hay que involucrar a la sociedad y al Estado.
Aspiro a una Ley de Extinción de Dominio de confiscación definitiva de todos los bienes producto del delito del crimen organizado, el narcotráfico y los actos de corrupción.
Otro tema serio es el de control de almas. La población no tiene los niveles más ambiciosos de educación cívica, y por cultura quiere tener una pistola o revólver. Eso hay que trabajarlo y garantizar una seguridad apreciable de los ciudadanos.
Dentro de su ejercicio profesional, ¿cuál cargo es el que más ha disfrutado y por qué? El Senado o la Cámara de Diputados. En realidad, cuando fui vocero de la Cámara fue el momento de mayor intensidad.
El Congreso me gustaba más cuando era de la oposición porque podía gritar con más energía. Podía hacerme visible con temas más inquietantes, pero los legisladores de los partidos del gobierno tienen menos incentivos institucionales y políticos para gritar. Eso no significa que dejen pasar por alto acciones incorrectas por parte de servidores públicos.
¿Cuáles otras aspiraciones políticas tiene? ¿Qué sillas del Gobierno le tientan? No sé, porque soy candidato a senador. Me gustaría estar en la Administración Pública, en el Gabinete. Creo que lo que se necesita es aptitud y actitud para hacer la gerencia de situaciones y conflictos, porque la política es para proveer bienes colectivos para la sociedad.
Como presidente de la Cámara de Diputados ¿cuál considera fue su mayor logro? Logré establecer una serie de cánones y dispositivos institucionales que antes no existían. Por ejemplo: la creación de la Oficina de Libre Acceso a la Información Pública, la Unidad de Análisis y Evaluación de Presupuesto, para dar seguimiento a los presupuestos de cada ministerio y secretaría, y así tener informes de cómo se ejecutaban los presupuestos.
La Oficina de Representación fue otro logro, donde actores no necesariamente partidarios tuvieran un vínculo de diálogo permanente con el sector privado, académico, grupos populares, de protestas, feministas, ambientalistas y culturales, para que los sectores se vieran representados. Leyes de fortalecimientos: Ley de Administración Pública, la ampliación de las facultades del congreso para fiscalizar y controlar al Poder Ejecutivo, que se use o no regularmente es otra cosa, pero es un instrumento. El apoyo a las artes y las letras, porque el Congreso tiene bastantes recursos.
Saneé la nómina para que mejorara la condición de los que realmente trabajaran.
En definitiva, me siento satisfecho de que bajo mi tutela la Cámara de Diputados fue calificado como la institución parlamentaria de “mejores prácticas institucionales para el desarrollo de América Latina” por parte del programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Como legislador preocupado por los temas de criminalidad, violencia, seguridad ciudadana y seguridad y defensa; ¿cuáles acciones considera prudente para mejorar la situación actual en Santiago? Ciertamente en Santiago hay una preocupación por la seguridad ciudadana, por eso se activan espacios como el voluntariado y el consejo para la seguridad pública. A Santiago hay que prestarle atención porque hay casos dramáticos que han desafiado las autoridades policiales.
No creo que la respuesta sea matar al presunto delincuente porque es cerrar los casos y trabajar por la vía más fácil. Si matar delincuentes fuera un método eficaz, en el país se tendría una tasa cero de criminalidad, y la verdad es que la cifra se dispara por el presunto intercambio de disparo. Algo está pasando: la población está armada o la policía tiene una cultura de que todo el que comete un acto contra una persona notable hay que matarlo.
A pesar de que cuando es un pobre el incriminado, no matan al delincuente.
De los proyectos impulsados por la Oficina Senatorial: Conversatorio Santiago: Pensar para Proponer, Mesas de Consultas Ciudadanas, Festival de Teatro Escolar y Centro de Capacitación en Informática, ¿cuál ha tenido mayor impacto social y cuáles seguirá impulsando? El Festival de Teatro Escolar desplaza miles de personas, y Santiago se ha convertido en la capital del teatro.
Pero Mesas de Consultas Ciudadanas, que son para promover el modelo asambleario de representación, es el proyecto de mayor impacto porque la gente se siente protagonista. Ese proyecto ha permitido estar en contacto de calidad con las personas.
¿Cuál de los proyectos de ley sometidos por Valentín ha sido el más difícil para conseguir aprobación? Hay varios. El de fiscalización y control se ha sometido tres veces, con ese se persigue la interpelación, comisiones de investigación, juicios políticos, comisiones permanentes para llamar al ministro y dar seguimiento a los presupuestos. El ahorro por la réplica de documentos.
La ley de integridad, de delitos de corrupción.

