España va al Mundial con imagen dañada por casos de racismo, sexismo y xenofobia
El delantero español Lamine Yamal domina el balón durante un partido amistoso contra Egipto, el 31 de marzo de 2026, en Barcelona.
Primero fueron los insultos racistas contra Vinícius Júnior. Luego, el beso no deseado del máximo dirigente del fútbol del país. Y ahora España lidia con las consecuencias de cánticos antimusulmanes durante un amistoso contra Egipto.
El éxito en el campo tanto de la selección femenina como de la masculina de España se ha visto parcialmente eclipsado en los últimos años por incidentes de racismo, sexismo y xenofobia.
A medida que se acerca el Mundial, han surgido preocupaciones sobre si en España, uno de los favoritos al título, se está produciendo un cambio cultural significativo.
“No es una imagen muy buena para España ahora mismo, pero no podemos confundir estos actos de grupos minoritarios, por lo general los grupos ultras, con las acciones de la mayoría de los aficionados en España”., dijo Esteban Ibarra, director del Movimiento Contra la Intolerancia, el Racismo y la Xenofobia con sede en Madrid.
España es uno de los coanfitriones del Mundial 2030, y se considera prioritario limpiar su imagen en el extranjero. El gobierno español y los responsables del fútbol nacional han trabajado intensamente para desmentir la idea de que España sea un país racista.
Han calificado los incidentes recientes en el fútbol, incluidos los cánticos antimusulmanes del mes pasado, como casos aislados que pueden atribuirse en gran medida a las acciones de una minoría de aficionados radicales.
“El primer aspecto que debemos tener en cuenta es que estos actos, que condenamos en los términos más enérgicos posibles, han sido perpetrados por un grupo de personas que de ninguna manera representan a la inmensa mayoría de los aficionados al fútbol español”, señaló el Consejo Superior de Deportes, la máxima autoridad deportiva del país, en un comunicado enviado a The Associated Press.
“Los cánticos fueron deplorables y no pueden repetirse”, añadió. “Confiamos en que los españoles y españolas que asistan al Mundial este verano apoyarán a nuestro equipo con pasión y siempre con respeto”.
Lamine Yamal alza la voz
España quedó en un grupo del Mundial que incluye a Arabia Saudí, un país abrumadoramente musulmán.
Fue en el amistoso del 31 de marzo contra Egipto, otra nación de mayoría musulmana, cuando un grupo de aficionados españoles entonó los cánticos antimusulmanes que acapararon titulares en todo el mundo. También abuchearon el himno nacional de Egipto en el partido en Barcelona.
“Estas actos son totalmente inaceptables en los estadios de fútbol y representan un fenómeno negativo que debe abordarse y erradicarse de manera colectiva”, dijo la federación egipcia.
Los cánticos se produjeron pese a la presencia del juvenil astro español Lamine Yamal, que es musulmán. Al día siguiente, calificó los cánticos de irrespetuosos e intolerables, y afirmó que no importaba que no estuvieran dirigidos a él personalmente.
“Entiendo que no todos los aficionados son así, pero a los que cantan estas cosas: usar una religión como burla en el campo los hace parecer ignorantes y racistas”, explicó Yamal, de 18 años en Instagram y añadió. “El fútbol es para disfrutar y animar, no para faltarle el respeto a la gente por quién es o en qué cree”.

