presencia dominicana
Llorando por leche derramada
Tony Piña Cámpora
Los resultados del Clásico Mundial de Beisbol han provocado un derrame incontenible de turbaciones ante las expectativas dominicanas y los hechos, consolidándose que la materia prima de los deportes son las emociones.
En el juego que descalificaron al grupo criollo ocurrieron una serie de jugadas que son comunes, pero que dado el escenario tomaron una mayor dimensión. Si le hubiera hecho swing Geraldo Perdomo, en el turno final, al lanzamiento que dejó pasar y el árbitro lo cantó strike, posiblemente no habría logrado contacto. Si fue bola o strike, no es lo relevante, las fallas o aciertos de los árbitros son parte del juego y las razones de la derrota dominicana consistieron en decisiones desfavorables.
El desafío de Fernando Tatis en el tercer episodio al brazo de Aaron Judge fue una de ellas, intentó llegar a la antesala desde la inicial con un sencillo de Ketel Marte y fue cazado por la certeza y potencia del disparo de Judge.
Hay otras, pero una en particular me llama la atención porque refleja la complejidad del beisbol. Cuando en el séptimo episodio con uno fuera, Austin Wells dispara un batazo de doble mérito, Perdomo le sigue con un hit al bosque central que dada la trayectoria de la bola provoca la duda de si podía ser atrapada, razón que hace titubear a Wells de desprenderse de la almohadilla, esto hace que pierda segundos vitales para anotar la carrera del empate. Cuando se decide, arranca a la mayor velocidad posible buscando esa anotación, pero es detenido por el coach de tercera, Carlos Febles, respetando el brazo de Peter Crow-Armstrong, previendo que se repita lo antes señalado entre Tatis y Judge. Sin embargo, el disparo de Asrmstrong fue débil y desviado, Wells hubiese anotado, pero Febles no lo sabía. Tomó la decisión que consideró correcta. La crítica, conocido el suceso, es un despropósito.
La parte fascinante que sucedió en este Clásico consistió en que el único equipo que derrotó a los campeones de Venezuela, los dominicanos, fueron derrotados una sola vez por los perdedores en el juego decisivo, los Estados Unidos. Eso solo ocurre en el beisbol.

