EDITORIAL
Un monumento de amor llamado Ciudad de Los Ángeles
En un mundo que a menudo olvida la ternura, la Ciudad de Los Ángeles se erigirá como el más hermoso monumento que los dominicanos podremos ofrecer.
No será de piedra ni bronce, sino un testimonio vivo del amor que sentimos por esos seres que comparten nuestros hogares y nuestras vidas: los animales.
Este ambicioso proyecto, concebido e impulsado por la Fundación Laso con la visión de Lorenny Solano, y consagrado como uno de los pilares fundamentales del Pacto por los Animales, es ya una realidad en marcha.
Representa el más alto grado de humanización hacia estos seres sintientes, que nos devuelven, con creces, amor incondicional, lealtad inquebrantable y un celoso cuidado que enriquece nuestra existencia.
Levantada en un terreno de 469 tareas en San Luis, Santo Domingo Este, la Ciudad de Los Ángeles será mucho más que un refugio.
Será un moderno ecosistema de bienestar animal, un complejo integral que albergará centros de protección, alojamiento y adiestramiento, parques para el esparcimiento, un innovador museo nacional dedicado a los animales, un hospital especializado y un espacio de acogida para quienes esperan una segunda oportunidad mediante la adopción.
Incluso contará con un cementerio con nichos individuales, para que el tributo a un compañero de vida perdure para siempre.
La dimensión de este sueño trasciende nuestras fronteras.
Alemania, con la colaboración de su embajadora Maike Friedrichsen, se ha convertido en la primera nación en comprometer su apoyo económico, marcando el camino para futuras contribuciones que ya se gestionan con la Unión Europea.
El gobierno del presidente Luis Abinader ha dado un paso fundamental al ceder los terrenos, sembrando la base para un modelo de convivencia único en el Caribe, emblemático y profundamente conmovedor.
La Ciudad de Los Ángeles no será, por tanto, solo el principal hogar de los animales que han sido rescatados del abandono y el maltrato.
Será el corazón de un proyecto nacional, un símbolo tangible de nuestro compromiso como sociedad para garantizar sus derechos a una vida digna y en armonía con los humanos.

