INDUSTRIA
Un pan que llega cada día al país
ESTIMAN LA INDUSTRIA GENERA CERCA DE 60 MIL PLAZAS DIRECTAS
La industria panadera nacional es un importante renglón productivo. Lo que de ella resulta ocupa el pan en la dieta, no sólo de los dominicanos, sino de muchas personas en el mundo. Este sector se compone por alrededor de 2,200 fábricas de agrupadas en la Unión Nacional de Medianos y Pequeños Empresarios de la Harina (UMPIH), y otras tres mil panaderías pequeñas que no se encuentran afiliadas a ese sindicato, según informaciones de su presidente, Francisco Capellán. Capellán asegura que debido a que la mayoría de las panaderías se encuentra en los renglones de pequeñas y medianas empresas no cuentan con mucha estabilidad. Es decir, que el panorama general de las panaderías locales tiende a cambiar con facilidad, debido a que el cierre y apertura de este tipo de compañía es frecuente. El empresario estima que el número de empleos directos que genera el sector es cercano a los 60 mil. Sin embargo, estos datos no son muy exactos, pues no existen estudios que ofrezcan informaciones precisas en ese sentido. Pero su importancia no sólo se limita a la cantidad de empleados que se benefician de sus operaciones, debido que las panaderías tienen un papel primario en la alimentación de la población, a juicio del presidente de la UMPIH. “El alimento que nosotros producimos llega todos los días a la mesa del dominicano”, declara. Sin embargo, el sector enfrenta retos. Según explica Capellán se debe lograr que todas las panaderías puedan pasar de la producción artesanal a métodos más modernos de elaboración de pan, a los fines de lograr una mejor terminación del producto. “Es un reto nuestro la reconversión de la panadería artesanal a la industrial totalmente”. La forma de producción artesanal es realizada por las pequeñas empresas, la que consiste esencialmente en la mezcla de los ingredientes de forma manual o por medio de maquinarias desfasadas. Además quienes elaboran el pan artesanalmente utilizan hornos de ladrillos de barro cocido. En los últimos tres años los miembros de este sector han protagonizado varios conflictos con el gobierno, especialmente por el tema de los subsidios a los precios de la harina y por el atraso en el desembolso de recursos por concepto de la elaboración de los biscochos y panes del desayuno escolar. Sin embargo, ya esas diferencias han sido subsanadas, manifiesta el presidente de la UMPIH. ConsumoLos productos derivados de la harina son diversos, ya que la oferta de las panaderías no se limita a las dos modalidades tradicionales de pan “de agua” y “sobao”, sino que se extiende hasta la confección de diferentes tipos de galletas y biscochos. El “pan de agua” y el “pan sobao” gozan del consumo generalizado de parte de los dominicanos. Ambos poseen diferencias en su sabor, aspecto y composición, afirma el panadero Andrés Vallejo. Vallejo y Francisco Capellán coninciden en que los índices de consumo de pan en el país se encuentran en bajos niveles en comparación con otros países latinoamericanos como Chile y Venezuela. LOS DOMINICANOS TABIÉN CONSUMEN PANCASO PARTICULAREl pan es uno de los alimentos principales que componen la dieta de muchos dominicanos. Tal es el caso de Madeline Santana, una joven ama de casa que junto a su padre y sus dos hermanos consumen a diario este producto. Ella explica que todas las mañanas se dirige al colmado más cercano para hacer la compra de la ración diaria que generalmente utiliza en el desayuno o la cena. Santana dice que en estos días en que las temperaturas tienden a estar más bajas, durante la noche suelen comer pan junto a bebidas calientes como chocolate, avena o té.

