Moto G30 abarata la gama media de Motorola por debajo de 200 euros pero ahorra en demasiadas características

La familia moto g, emblema de la gama media de Motorola, celebra la llegada de su décima generación. En esta ocasión, moto g9 y sus variantes han tenido como sucesora a una familia con una nueva nomenclatura: moto g10 y moto g30, ambos de gama media, pero este último con unas características algo más avanzadas.

Lo primero que podemos advertir en el nuevo moto g30, que ha pasado durante unos días por nuestras manos en Portaltic, es lo parecida que resulta la gama media de Motorola de 2021 con respecto a la de 2020.

Cuando una marca lanza una nueva generación de dispositivos suele equipar las últimas características dentro de su gama, para justificar el mantenimiento de su precio en un mercado que avanza rápido, o incluso mejoras importantes para sustentar una subida de precio.

No obstante, moto g30 baja su precio respecto a la novena generación de moto g, y esto hace que el dispositivo repita muchas características en pro de un coste menor.

Los parecidos se ven, en primer lugar, en el aspecto. El diseño cuenta con lector de huella dactilar físico en la parte trasera para albergar el logo de Motorola.

Otra semejanza entre moto G30 y el modelo g9 power y play del año pasado es el procesador, ya que ambos funcionan con la gama media Snapdragon 662 de Qualcomm.

El procesador es quizá uno de los aspectos que avanzan más rápido en la industria actual, no solo con mayor potencia, sino con mejoras constantes en el rendimiento de la IA o con mayor eficiencia en el consumo de energía.

Por ello, repetir el chip en una nueva generación de móviles no es en absoluto un movimiento habitual en la industria, y cuesta mucho pensar que sea un acierto, a pesar de que haya podido influir la actual escasez de semiconductores que ahoga a los fabricantes.

EL OTRO PRECIO DE VALER MENOS DE 200 EUROS

El nuevo moto g30 se vende en España en una sola configuración: 4+128GB, por 199 euros. Motorola dio un golpe sobre la mesa en la gama media y de entrada, ya que tanto moto g10 como este g30 se sitúan por debajo de esta barrera psicológica.

Sin embargo, conviene que el usuario se pare a pensar en si este cambio de precio tiene detrás un estancamiento o una bajada de especificaciones. Pero este segundo es el caso de la cámara frontal.

Mientras moto g9 plus y g9 power apostaban por cámaras perforadas en pantalla y solo el modelo g9 play tenía notch en forma de gota, moto g30 opta por esta última solución, más barata. Un diseño que, a tenor de lo visto en la competencia, se queda ya justo para la gama media.

ACIERTOS: CÁMARA TRASERA Y BATERÍA

Su cámara trasera también mantiene la misma resolución, 64MP, con respecto a la lente principal de los moto g9 plus y power. Repite, al igual que moto g9 plus, una configuración cuádruple, con un módulo de cámara bastante parecido en forma.

La cámara, no obstante, nos ha resultado uno de los aspectos más satisfactorios a la hora de utilizar el nuevo moto g30. El dispositivo cumple con lo que requiere la mayor parte de usuarios, con unas imágenes luminosas en los que se nota el peso de la IA para bien.

Además, aunque el rendimiento del modo noche se queda algo corto, su cámara trasera incluye varios modos que hacen interesante la experiencia, especialmente la imagen y el vídeo que permiten aislar un solo color y dejar el resto de la imagen en blanco y negro.

A diferencia de modelos anteriores de la marca, la cámara macro de moto g30 sí ha tenido un rendimiento más que aceptable en nuestras pruebas, y nos ha permitido capturar detalles bien enfocados a pocos centímetros de distancia.

El otro gran acierto de moto g30 es su batería, con 5.000 mAh de capacidad. Aunque su carga es de tan solo 15W y el tiempo de carga es holgadamente superior a una hora, la duración se sitúa por encima de los dos días de uso moderado.

En cuanto al resto, moto g30 apuesta por un color metálico entre verde y rojizo, y los botones se han redistribuido para estar todos en la parte derecha del dispositivo, tanto el de encendido como los de volumen y el del Asistente de Google (reprogramable, como suele ser habitual en la marca).

Dispone de un sistema fluido, a destacar especialmente los gestos de Motorola, que mejoran más la experiencia y que por ejemplo permiten que la pantalla no se apague mientras se detecta que el usuario la está mirando.

MOTO G30 Y EL DILEMA: ¿LCD DE 90 HZ O AMOLED DE 60?

Moto G30 viene equipado con una pantalla de grandes dimensiones (6,5 pulgadas y resolución HD+), que hay que reconocer que reduce el notch en forma de gota a su mínima expresión, y que apuesta por un guiño a los 'gamers': 90 Hz de tasa de refresco, por encima de los 60 habituales.

Es un elemento que cumple en cuanto a tamaño pero que muestra carencias respecto a otros competidores de la gama media actual, ya que mantiene la barbilla inferior frente a competidores como Realme 7 y Poco X3 NFC con precio similar y diseños más actuales.

Pese a la alta tasa de refresco, la calidad de visualización no destaca en los contenidos con iluminación fuerte (los blancos se queman con facilidad) y se producen con frecuencia pulsaciones en falso.

El tacto (se nota muy de plástico) y la calidad de la pantalla LCD resultará muy evidente para quienes ya se hayan acostumbrado al AMOLED, y no nos ha parecido que los 90 Hz lo compensen.

moto g30 es, en suma, un intento interesante de Motorola para rebajar el precio de su gama media y hacerla competitiva. Su cámara puede complacer a la mayoría y no le 'falta' nada importante, pero sí algo con lo que brillar -literalmente, su pantalla- en un segmento de precio cada vez más competido.

Fotos: Europa Press

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