Especial de Turismo

El renacer de la Ciudad Colonial: un remozamiento a la historia y la cultura

Alcázar de Colón, considerado el primer palacio virreinal de América, fue residencia de Diego Colón.

Alcázar de Colón, considerado el primer palacio virreinal de América, fue residencia de Diego Colón.Shutterstock

La Ciudad Colonial de Santo Domingo, el primer asentamiento europeo permanente en América fundado en 1502, ha sido testigo de más de cinco siglos de historia. Lo que en el pasado fue un centro de esplendor, también conoció largos periodos de abandono y deterioro. Hoy, gracias a un ambicioso plan de rescate que combina esfuerzos nacionales e internacionales, esta joya del Caribe vuelve a brillar.

Rescate en el tiempo

Aunque los primeros intentos de restauración se remontan a 1967, durante el gobierno de Joaquín Balaguer, fue en 1990 cuando la Ciudad Colonial recibió el título de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Ese reconocimiento marcó un antes y un después: a partir de entonces surgió un compromiso real de preservar su legado histórico.

En 2011, bajo la presidencia de Leonel Fernández, se firmó un acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 30 millones de dólares para la primera fase del Programa Integral de Desarrollo Turístico y Urbano de la Ciudad Colonial. Este proyecto dio inicio a un proceso de restauración más estructurado que incluyó mejoras en calles, fachadas y espacios públicos.

Con el cambio de gobierno en 2020, el presidente Luis Abinader y el Ministerio de Turismo anunciaron una segunda etapa, esta vez con una inversión de 95 millones de dólares, enfocada en modernizar la infraestructura, restaurar monumentos y dinamizar el turismo cultural.

Entre 2022 y 2025, el plan se amplió con proyectos que abarcan desde nuevas plazas peatonales y programas piloto de movilidad eléctrica hasta intervenciones en museos y viviendas de residentes. En 2025 se formalizó un convenio entre el Comité Ejecutor de Infraestructuras de Zonas Turísticas (CEIZTUR), el Ministerio de Turismo y la Alcaldía del Distrito Nacional para mejorar iluminación, señalización cultural y seguridad en las calles secundarias. Ese mismo año se entregaron 15 fachadas patrimoniales restauradas, con una inversión cercana a los 30 millones de pesos.

En total, en la última década el Estado dominicano, con apoyo del BID y la Unión Europea, ha invertido más de 232 millones de dólares en el rescate de la Ciudad Colonial.

A inicios de este mes, el ministro de Turismo, David Collado, anunció que el remozamiento completo de la Ciudad Colonial se entregará en octubre de 2026.

Monumentos que recobran vida

El rescate de la Ciudad Colonial no estaría completo sin la restauración de sus monumentos más emblemáticos. Cada intervención ha significado no solo una mejora física, sino también una inversión en la memoria histórica del país.

Alcázar de Colón

Considerado el primer palacio virreinal de América, fue residencia de Diego Colón, hijo de Cristóbal Colón, y símbolo del poder colonial en el siglo XVI. Hoy funciona como museo y es uno de los atractivos más visitados de la zona.

En 2023, el Ministerio de Turismo destinó más de 74 millones de pesos a su restauración. Los trabajos incluyeron la intervención de sus cuatro fachadas, corrección de grietas y filtraciones, mejoras en techos, pisos y jardines, así como la instalación de un moderno sistema de climatización, videovigilancia y planta eléctrica. También se recuperaron espacios museográficos con criterios de conservación patrimonial.

Panteón de la Patria

Ubicado en un antiguo templo jesuita del siglo XVIII, fue convertido en mausoleo nacional en 1958 y alberga los restos de héroes dominicanos como Gregorio Luperón, Juan Pablo Duarte y Francisco del Rosario Sánchez.

Panteón de la Patria

Panteón de la PatriaShutterstock

Los trabajos de restauración recientes incluyeron la limpieza de vitrales, aplicación de fungicidas, eliminación de vegetación en muros, sellado de grietas con cal hidráulica, pintura acrílica transpirable e instalación de un hidrofugante de alta durabilidad.

Además de estos grandes hitos, otras iglesias y capillas han sido intervenidas en la última década, entre ellas: Nuestra Señora de Las Mercedes, San Lázaro, Regina Angelorum, Nuestra Señora de los Remedios y la Ermita de San Antón. En la mayoría de los casos se realizaron limpiezas profundas, reposición de tejas, consolidación de muros y tratamientos químicos contra humedad y vegetación.

Repercusión

El remozamiento de la Ciudad Colonial no solo embellece sus calles y monumentos, también fortalece su valor como destino turístico y como espacio de identidad nacional. Santo Domingo se consolida así como la “Ciudad Primada de América”, un lugar donde el pasado y el presente conviven, y donde cada restauración es un recordatorio de que conservar la historia es también una forma de construir el presente y el futuro.

Museo de las Casas Reales

Construido en 1511, albergó las oficinas administrativas de la corona española en La Española. Actualmente funciona como museo de historia colonial.

Museo de las Casas Reales

Museo de las Casas RealesShutterstock

En las últimas intervenciones se realizaron limpiezas con productos especializados, aplicación de pintura transpirable e hidrofugante en muros, y corrección de deterioros en juntas y paredes. Estas acciones buscan conservar la estructura y garantizar que el público pueda seguir disfrutando de sus colecciones.

Fortaleza Ozama

Levantada entre 1502 y 1508 a orillas del río Ozama, es una de las fortalezas militares europeas más antiguas del continente. Durante siglos protegió a la ciudad de ataques y saqueos.

Fortaleza Ozama

Fortaleza OzamaShutterstock

Como parte de los planes de preservación, se realizaron trabajos de conservación en sus murallas, recuperación de áreas de acceso y mejoras en su entorno, incluyendo iluminación y adecuación para el turismo.

Catedral Primada de América

Iniciada en 1512, es la catedral más antigua del continente y un referente arquitectónico que mezcla estilos gótico, renacentista y barroco. Declarada “Primada de América”, representa la importancia religiosa y cultural de Santo Domingo.

Su proceso de restauración, con una inversión que superó los 50 millones de pesos, incluyó la consolidación estructural del campanario, reparación de cubiertas, restauración de cornisas y limpieza de muros con técnicas especializadas. Además, se modernizó el museo de la Catedral, que hoy cuenta con 12 salas temáticas, iluminación especial y recursos interactivos para visitantes.