UN MOMENTO

La sangre que da vida

Hoy nos unimos con gratitud a la Cruz Roja Dominicana para reconocer la generosa labor de tantos voluntarios y donantes de sangre que, con amor al prójimo, ayudan a salvar vidas.

Los cristianos sabemos que Jesucristo derramó su sangre para traer salvación y esperanza a la humanidad. Y, guardando la distancia infinita de ese sacrificio redentor, también nosotros podemos convertirnos en instrumentos de vida cuando donamos nuestra sangre para ayudar a quien sufre. Qué hermoso es pensar que, mientras Cristo nos dio su sangre para rescatarnos del pecado y de la muerte, muchas personas hoy pueden seguir viviendo gracias a la generosidad de quienes donan parte de sí mismos para el bien de otros.

Demos gracias al Señor por quienes sirven en esta misión humanitaria. Allí donde alguien entrega sangre para salvar una vida, también se refleja algo del amor de Cristo, que vino al mundo para darse plenamente por los demás. Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.