Pensando
Soñar despierto
Hoy día, donde compramos más de lo que necesitamos, es más importante vivir la realidad entendiendo que para tener cosas materiales, debemos enriquecernos espiritualmente.
El universo será nuestro cómplice para poder realizar nuestros sueños, escuchando los dictados del corazón, y así descifrar el lenguaje que esta más allá de las palabras; esa percepción nos hace ver el camino a seguir.
Sembrando las ideas e inquietudes podemos ver el futuro y la realidad de nuestra misión. Soñar nos aleja del materialismo que nos impide la búsqueda de nuestra riqueza espiritual, que solo logramos en la medida que transitamos por el camino de los principios de tolerancia, conformidad y convivencia pacífica.
Cuando despertamos del sueño, vemos la realidad que nos rodea y la forma de enfrentarla midiendo sus frutos y consecuencias.
Siempre es importante cabalgar pisando firme en lo real de educar un país y sus ciudadanos, para que encuentren en el conocimiento la gran brecha que da la independencia de insertarse en la actividad productiva, mediante el crecimiento que nos brinda la enseñanza de la instrucción educativa. No importa la edad física, sino el grado de educación que logremos en el buen uso del tiempo.
Al despertar alcanzamos nuestras metas a través del conocimiento, viajando hacia la realidad de un futuro promisorio, construyendo con las herramientas del saber las riquezas de un capital con el que siempre vamos a contar en nuestro nivel de desarrollo. En definitiva, despertando del sueño nos levantamos con el alba para ver salir el sol, mientras el resto del mundo todavía duerme.

