Oye País

Diálogo institucional Vs imposición absurda

Cuando hace 42 años, tras la Semana Santa, en abril de 1984, el gobierno perredeista del entonces presidente Jorge Blanco trató de imponer al país ‘por debajo de la puerta’ un paquete de medidas que revolteaban la estabilidad de la economía popular, la gente reaccionó y la violencia callejera se desbordó, urgiendo la fuerza militar para retomar el control, a un costo de 123 vidas y serios daños a la propiedad pública y privada.

Justamente 19 años después -abril de 2003- el gobierno perredeista de Hipólito Mejía intervino el Grupo Baninter -incluida la grosera ocupación de sus medios de comunicación- usando sus irregularidades bancarias como chivo expiatorio del desastre económico oficial que crecía y llevaba al país a una gran crisis, provocada por una secuencia de políticas torpes, como el ‘deslizamiento’ de la tasa del dólar.

Hoy, a 42 años del primer episodio y 23 del segundo, el presidente Luis Abinader, del gobierno perremeista -partido desprendimiento de aquel PRD- pondera, también en abril, dictar fuertes medidas para enfrentar la crisis económica que se nos viene encima, producto de las guerras y los precios del petróleo.

En 1984 y 2003 los gobiernos perredeistas de Salvador e Hipólito -digo y sostengo, fueron los peores de la historia de 60 años de democracia que vivimos- impusieron decisiones personalistas, de aposento, erróneas.

Hoy se oye, se consulta con la sociedad, los poderes fácticos, incluyendo la oposición política. Se busca el consenso, sin arrogancia, sin prepotencia, para tomar decisiones, aún al costo político que ocasionen, como en 2024 cuando se retiró el proyecto de reforma fiscal, porque las mayorías no lo aprobaron.

La diferencia es clara. El respeto a la sociedad se impone.

rlgonzalez50@gmail.com